¿Viñedos urbanos? Sí, es posible

FOTO TOMADA DE SHUTTERSTOCK. 

FOTO TOMADA DE SHUTTERSTOCK. 

Cuando se piensa en un viñedo, lo más común es situarlo en un valle o campo a las afueras de la ciudad, donde gracias a las condiciones climáticas y propiedades que tiene cada terreno se cultivan y producen vinos de diferentes variedades.

Pero estos no son los únicos viñedos que existen: en las ciudades también los hay. Sí, aunque pueda parecer curioso, existen viñedos urbanos en medio de los edificios de las capitales y metrópolis.

Estas plantaciones de vid rompen con la lógica y ritmo acelerado de la ciudad pues es difícil ignorar el verdor y aromas que desprenden, lo que las convierte en un elemento muy atractivo del entorno urbano.

Mejorar la calidad del suelo, neutralizar la contaminación del aire e introducir tecnología son algunas de las tareas de estos viñedos para lograr producir vinos.

Conoce tres viñedos urbanos únicos

1. Clos Montmartre, París

Está en el barrio Montmartre, en el centro de la capital francesa. Fue construido en 1933 con la intención de recuperar la antigua tradición vinícola de la zona, pues en el siglo XVI este era el principal punto de producción de vinos en París. Actualmente son más de 1.500 m2 en los que se cultivan cepas gamay y pinot noir.

Es conocido por el Festival de la Vendimia que se celebra cada año en octubre. 

2. Forty Hall Vineyard, Enfield, Londres

Es el primer viñedo comercial en la capital inglesa desde la época medieval. Se ha especializado en el cultivo de parras bacchus, para la elaboración de vino blanco. Según el portal Mdz Online el vino se vende a consumidores que se encuentren hasta a 15 kilómetros de la viña.

http://www.fortyhallvineyard.com/

FOTO TOMADA DE FORTY HALL VINEYARD.

FOTO TOMADA DE FORTY HALL VINEYARD.

3. Vinícola Urbana, Ciudad de México

Este viñedo, más que estar ubicado en una gran urbe, sorprende por estar en la terraza de un edificio en Polanco, corazón de la capital mexicana: son 300 vides de cepas como tempranillo, syrah, malbec, merlot, cabernet sauvignon y chardonnay. Surgió para dar a conocer a los visitantes todo el proceso de elaboración del vino. 

http://www.vinicolaurbana.com/

FOTO TOMADA DE VINÍCOLA URBANA. 

FOTO TOMADA DE VINÍCOLA URBANA. 

Así se cata un vino

Más que tomarse un vino la finalidad de la cata es dar las herramientas para un mayor disfrute, sin olvidar ninguna de sus características y matices. Ana Cristina Cano, sommelier de nuestro Club, nos cuenta cuáles son los momentos que componen una cata de vino.

 

asi se cata un vino

Con la cata o degustación no solo se conoce mejor el vino, también a uno mismo porque se identifican todas las sensaciones que uno busca en un vino, cuáles son agradables y cuáles no. Esto se hace a partir de cuatro fases: auditiva, visual, olfativa y gustativa, todas se complementan entre sí.

Auditiva

El sonido del vino al servirse en la copa da una primera idea de lo que será. Si es un sonido ligero, puede ser un vino fresco, joven; si por el contrario es más grave, es un vino que tendrá mayor densidad y expresividad en boca. 

Visual

En esta fase se analizan varios aspectos:

Color: es un posible indicador de la edad del vino: en los tintos, si es de colores violáceos es uno joven; si es de color teja o terracota es muy seguro que haya pasado por barrica.

El color también habla del sistema de elaboración y puede indicar cuál es la variedad de uva y el clima donde fue cultivada.

Piernas o lágrimas: al agitar la copa empiezan a caer gotas sobre el cristal, si dejan impresión se podrá ver la cantidad de glicerol del vino, uno de los alcoholes que puede contener: a mayor alcohol, esas piernas o lágrimas van a ser más gruesas y caen más lento. 

Limpieza: no debe haber partículas flotando, o sea, ningún componente que no sea vino debe estar en la copa.

Ribete o menisco: es la parte superior del líquido que hace contacto con la copa al inclinarla 45º. Habla de la edad real del vino y de la evolución que ha tenido: en los tintos, si en el ribete hay colores naranjas, es un vino que pasó por barrica o lleva mucho tiempo guardado; y en los blancos, si es naranja, es un vino que ya está pasando su fecha de consumo, que puede perderse. 

Olfativa

Se consideran tres características:

Intensidad: si el vino tiene una intensidad aromática muy alta o muy baja.

Calidad: si el aroma es agradable, elegante o si por el contrario es vulgar, que puede darse con un vino de elaboración defectuosa. 

Tipo de aroma: existen muchos, se dividen en cuatro grupos: frutales, florales, minerales y herbáceos. Estos provienen de la variedad de la uva, de la fermentación, del tipo de elaboración y de la crianza si es un vino que pasó por barrica. 

Gustativa

Es la etapa final, se analizan cuatro aspectos:

Textura y temperatura: qué tanto se siente el alcohol, si el vino es suave, si tiene gas carbónico (burbujas disueltas), qué tan ácido es y si tiene la temperatura adecuada.

Retronasal de aromas: con el vino de nuevo en boca, qué aromas se vuelven a sentir de los percibidos en la fase anterior. También aparecen unos nuevos.

Sensación: cuánto dura la sensación aromática en boca, si mucho o poco.

Final de boca: cuando se traga el vino qué impresión queda: una sensación amarga, fresca, limpia, agradable.

Cuando se haya terminado la cata se podrá explicar por qué nos gusta o no un vino en particular, teniendo en cuenta todas las impresiones que se generaron.