Bupos, comida de mar siempre fresca

Lo que empezó en un planchón flotante en el golfo de Morrosquillo, es hoy el restaurante de comida de mar más reconocido en Medellín. Miguel Winograd, fundador y dueño de Bupos, nos cuenta algunos de sus secretos. 

Miguel Winograd y Rossy Toledo son los propietarios de Bupos. Su clave para sostenerse en el medio es el amor y pasión que le ponen a cada uno de los platos que ofrecen. 

Miguel Winograd y Rossy Toledo son los propietarios de Bupos. Su clave para sostenerse en el medio es el amor y pasión que le ponen a cada uno de los platos que ofrecen. 

Antes de dedicarse a la gastronomía, Miguel Winograd hizo muchas cosas: fue confeccionista, textilero, botonero, constructor de embarcarciones, publicista y carterista, pero desde niño ha sido pescador y cocinero.

No nació en una ciudad costera, sin embargo asegura que “toda la vida he sido del mar”. Desde hace 40 años tiene una casa al lado del mar en el golfo de Morrosquillo, además de un bote grande en el que pescadores artesanales recogen la pesca que ofrecerá a los comensales de su restaurante, a quienes no llama clientes sino amigos.

La idea de tener un restaurante surgió por la mala situación económica que atravesaba su empresa manufacturera y como debía pagar la universidad de sus hijos, él y su esposa Rossy Toledo decidieron, en temporada de vacaciones, ofrecer viajes con paseo ecológico en su planchón flotante y adicional, comida preparada a bordo: Miguel manejaba y cocinaba y Rossy atendía las mesas.

Como fue una idea exitosa, en marzo de 1.997 se aventuraron a abrir Bupos en Medellín: durante cuatro años estuvieron en Laureles y desde hace 15 años están en El Poblado. El nombre no es otro que el apodo de Miguel, él mismo se lo puso desde niño y desde eso “todos me llaman así”, dice.

La clave para mantenerse

Algo de lo que se siente orgulloso Miguel es que el 90% de los productos que ofrece en Bupos son de pesca propia: camarones, langostinos, calamar, caracol, ostras, langosta, cangrejo, centolla y peces como pargo, corvina, róbalo, atún, mero y salmón son pescados por pescadores artesanales no solo en el golfo de Morrosquillo, también en Bahía Solano, Nuquí y San Andrés, donde tiene centros de acopio.  

Poder pescar sus productos le permite controlar la fecha de pesca, la cadena de frío y saber qué tan frescos están. Hay más, la gente reconoce a Bupos como el “mejor restaurante de comida de mar en Medellín” por la variedad de platos que tiene, más de 70 que han sido diseñados por él.

A esto le suma otro elemento: su presencia y la de Rossy en el restaurante, siempre atentos a todo lo que pasa, sea en la cocina o en las mesas. Rossy es la que “decide qué es lo que más se vende”, o sea, lo que esté más fresco, lo último que llegó. Los martes, por ejemplo, es común vender salmón ahumado pues de sábado a lunes Miguel lo ahúma artesanalmente en su propio ahumadero.

En su cava hay botellas de las bodegas que hacen parte de nuestro Club: Tapiz, Viu Manent, Familia Schroeder, Ébano y Valmiñor, Pulenta Estate, Echeverría, entre otras. 

En su cava hay botellas de las bodegas que hacen parte de nuestro Club: Tapiz, Viu Manent, Familia Schroeder, Ébano y Valmiñor, Pulenta Estate, Echeverría, entre otras. 

Y así como controlan los productos de pesca, también lo hacen con los hortícolas: tienen una huerta orgánica en Rionegro en la que producen tomate, variedades de lechuga, repollo, cilantro, perejil, pimentón, cebolla, limones y aguacates, garantizando así la máxima calidad de sus platos.

Pero la verdadera clave de su éxito es “el amor y la pasión con la que hacemos todo. No hay otra para una buena cocina”, confiesa Miguel, a quien no le molesta que haya personas que en una carta de más de 70 platos no encuentren qué comer porque aquí “le ayudamos a descubrirlo y se lo preparamos”.

Por eso hay quienes no dejan de visitarlo, por lo menos una vez a la semana, desde que abrió sus puertas. Aquí, además de una deliciosa comida y excelente servicio, encuentran un lugar ambientado con lo mejor del mar, que los hace olvidar por un momento del caos de la ciudad. 

Sus tres recomendados

1. Mixto especial de Bupos. Es el “mejor plato”, son colas de langosta de La Guajira con langostinos de pesca artesanal en una salsa de tres quesos y jerez. Va muy bien con un Valmiñor Albariño.

2. Salmón ahumado bañado con mantequilla de eneldo y servido sobre pasta. Ideal para acompañar con un Secreto Malbec de Viu Manent.

Salmón ahumado

3. Paella. Marida perfecto con un Ébano de Ébano y Valmiñor.

Paella

¿Has ido a Bupos?, ¿cuál es el plato que más te gusta? Compártenos tu experiencia. 

Lo que debes saber para hacer una cata en casa

Un plan diferente para divertirse y compartir con los amigos es hacer una cata de vinos, un momento agradable para degustar y aprender.  Ana Cristina Cano, sommeliere de nuestro Club, nos cuenta lo que debes saber para que sea todo un éxito. 

Cata de vinos con amigos

1. Elegir el tipo de cata

-       Cata de vinos de distinto color

-       Cata de vinos por añejamiento

En ambas se debe empezar con los vinos más sutiles y terminar con los de mayor complejidad, es decir, con más presencia de taninos.

Para la cata de distinto color el orden a seguir es: un blanco, un espumante, un rosé y un tinto. Se recomiendan los vinos de la línea joven o reserva.

Si es por añejamiento este es el orden: uno joven, uno reserva, uno premium y uno ultrapremium, siempre de menor a mayor tiempo de crianza. 

2. Elegir el momento

No hay un momento en especial para hacer una cata de vinos entre amigos, pues depende de la disponibilidad de los invitados. Lo que sí es importante es no hacerla después de una gran comida porque estarán saturados de sensaciones y estímulos, por eso, es recomendable que entre la última comida y la cata haya mínimo dos horas, si son más (tres o cuatro horas), mucho mejor.  

3. ¿Cuántos vinos catar?

Lo ideal son tres o cuatro, después de estos será más complicado percibir las características que tiene, porque ya los sentidos están saturados y el nivel de alcohol es mayor.

Entre uno y otro vino debe haber mínimo 25 o 30 minutos, tiempo adecuado para apreciar sus cualidades, conversar con los demás, tomarlo sin prisa y realmente degustarlo. 

4. ¿Qué copas usar?

Preferiblemente copas de cristal, pero si no tienes, de vidrio. Procura que sean copas de base ancha y angostas a la altura de la abertura para que el vino pueda airearse. 

Lo ideal sería cambiar de copa entre vino y vino, pero si no tienes muchas, lo recomendable es tener una jarra con agua, echar un poco de esta en cada copa, agitarla y luego botarla en un pequeño balde. 

5. ¿Qué información dar?

Como no se trata de una cata a ciegas, es importante presentar el vino: hablar de la etiqueta, decir el país de origen, la añada, qué tipo de vino es, si es joven o no y cuál es la variedad de uva. Adicional, si se conoce un poco de la historia de la bodega se pueden compartir algunos datos de interés. 

6. ¿Qué pasos seguir?

Para que la cata sea exitosa, se recomienda que cada participante tenga una hoja en la que describa la información de cada vino. Esto facilitará la comparación entre uno y otro porque podrá decir cuál fue la sensación exacta que tuvo con cada uno.

Esta hoja debe incluir:

- Identificación del vino: nombre, bodega, origen, tipo de vino según el color y la edad (añada).

- Etapa visual: cómo es su color (habla de la edad), si está limpio, traslúcido, si tiene mucha capa (no se puede ver mucho a través de la copa), que no tenga partículas del corcho, si tiene burbujas o no.

- Etapa olfativa: qué aromas tiene, si son florales, frutales, minerales, vegetales o especiados.

- Etapa gustativa: cómo es el recorrido, si deja sensaciones en toda la boca o solo en algunas partes, si es de acidez alta, media o baja, qué textura deja (suave, más aterciopelada o sedosa) y, al tragar el vino, cuánto tiempo queda ese recuerdo en la boca.

Luego de la cata, entre todos deben comparar las sensaciones percibidas, comentar si son muy similares o diferentes. Después pasan al siguiente vino y al terminar todos los vinos, hacen una comparación general de estos. 

7. ¿Con qué comida acompañar?

No es adecuado acompañar la cata con comida, porque esta desvía las sensaciones propias de cada vino. Lo que sí está bien es, entre vino y vino, comerse una pequeña tostada pero sin nada de mantequilla, salsas o aderezos, que sea lo más simple posible para ayudar a limpiar el paladar y eliminar la saturación de sensaciones y así, percibir mucho mejor el siguiente vino.

Igualmente está bien beber un poco de agua entre vino y vino, tanto para refrescarse como para eliminar las sensaciones que quedan en boca.  

8. Los vinos del Club Decanter

Todos los vinos del Club, de cualquiera de las bodegas, son ideales para realizar una cata de vinos con los amigos. 

Cocinas milenarias del mundo reunidas en Mistura 2016

Sabores de Perú, México, India y Marruecos serán protagonistas en la novena edición de Mistura, la feria gastronómica más importante de Latinoamérica.  

FOTO TOMADA DE SHUTTERSTOCK

FOTO TOMADA DE SHUTTERSTOCK

Si hay una feria que los amantes del buen comer deben visitar, por lo menos una vez en su vida, es Mistura, fiesta de la gastronomía peruana que celebra la tradición, la creatividad, la identidad y la diversidad propias de este país latinoamericano.

En los próximos días, del 2 al 11 de septiembre, Lima recibirá a reconocidos productores y cocineros que deleitarán a los comensales con una amplia variedad de platos, sabores, olores y por supuesto, experiencias.

Pero este año no solo la comida peruana será protagonista. México, India y Marruecos son los países invitados a esta fiesta de los paladares y no es gratuito,  sus cocinas tienen mucho en común con la del anfitrión: son milenarias, de gran biodiversidad y sus productos son únicos.

Así, los visitantes podrán saborear platos típicos como lomos, huancaína, juanes, tiraditos, chupes, sanguches, anticuchos, carnitas, tacos, enchiladas, fajitas, burrito, pozole blanco y muchas más delicias que ofrecerán los más de 300 participantes, entre restaurantes, puestos ambulantes y “camiones del sabor”.

FOTO TOMADA DEL FACEBOOK OFICIAL DE MISTURA

FOTO TOMADA DEL FACEBOOK OFICIAL DE MISTURA

Para Bernardo Roca Rey, presidente de la Sociedad Peruana de Gastronomía – Apega, esta feria es “la vitrina que coloca la cocina peruana en los ojos de todo el mundo” y agregó que “además de un símbolo de identidad cultural y autoestima, es un instrumento de desarrollo económico, dinamismo regional y de inclusión social”, dijo en declaraciones a medios locales.

Y aunque la comida es la gran protagonista, en Mistura también hay espacio para la música, la danza y otras manifestaciones culturales que identifican tanto al país anfitrión como al de los invitados. 

El componente académico tampoco falta: chefs de talla mundial como los mexicanos Benito Molina, Javier Plascencia y Elena Reygadas, los peruanos Virgilio Martínez y Palmiro Ocampo darán conferencias magistrales, una excelente oportunidad para adentrarse en el fascinante mundo de la gastronomía.

Con esta amplia oferta, los organizadores del evento, Apega, esperan la visita de más de 400 mil visitantes, 35 mil de estos extranjeros, confirmando así que la gastronomía es uno de los elementos por los que más sienten orgullo los peruanos.

Ahora que conoces un poco de lo que será Mistura 2016, ¿no te antojas de dar una pasadita por Lima y vivir una experiencia única? Si quieres saber más de este gran encuentro culinario ingresa aquí.  

Estuvimos en El Pulguero Llanogrande

El Pulguero Llanogrande ya es una tradición de los festivos en Rionegro. Durante el pasado puente participamos en el evento con nuestro Wine Bar: adecuamos un espacio cómodo para que los asistentes disfrutaran de una botella de vino y conocieran nuestro Club de la buena vida. 

Haz clic en la siguiente fotografía para ver todos los detalles de nuestra participación. 

¿Viñedos urbanos? Sí, es posible

FOTO TOMADA DE SHUTTERSTOCK. 

FOTO TOMADA DE SHUTTERSTOCK. 

Cuando se piensa en un viñedo, lo más común es situarlo en un valle o campo a las afueras de la ciudad, donde gracias a las condiciones climáticas y propiedades que tiene cada terreno se cultivan y producen vinos de diferentes variedades.

Pero estos no son los únicos viñedos que existen: en las ciudades también los hay. Sí, aunque pueda parecer curioso, existen viñedos urbanos en medio de los edificios de las capitales y metrópolis.

Estas plantaciones de vid rompen con la lógica y ritmo acelerado de la ciudad pues es difícil ignorar el verdor y aromas que desprenden, lo que las convierte en un elemento muy atractivo del entorno urbano.

Mejorar la calidad del suelo, neutralizar la contaminación del aire e introducir tecnología son algunas de las tareas de estos viñedos para lograr producir vinos.

Conoce tres viñedos urbanos únicos

1. Clos Montmartre, París

Está en el barrio Montmartre, en el centro de la capital francesa. Fue construido en 1933 con la intención de recuperar la antigua tradición vinícola de la zona, pues en el siglo XVI este era el principal punto de producción de vinos en París. Actualmente son más de 1.500 m2 en los que se cultivan cepas gamay y pinot noir.

Es conocido por el Festival de la Vendimia que se celebra cada año en octubre. 

2. Forty Hall Vineyard, Enfield, Londres

Es el primer viñedo comercial en la capital inglesa desde la época medieval. Se ha especializado en el cultivo de parras bacchus, para la elaboración de vino blanco. Según el portal Mdz Online el vino se vende a consumidores que se encuentren hasta a 15 kilómetros de la viña.

http://www.fortyhallvineyard.com/

FOTO TOMADA DE FORTY HALL VINEYARD.

FOTO TOMADA DE FORTY HALL VINEYARD.

3. Vinícola Urbana, Ciudad de México

Este viñedo, más que estar ubicado en una gran urbe, sorprende por estar en la terraza de un edificio en Polanco, corazón de la capital mexicana: son 300 vides de cepas como tempranillo, syrah, malbec, merlot, cabernet sauvignon y chardonnay. Surgió para dar a conocer a los visitantes todo el proceso de elaboración del vino. 

http://www.vinicolaurbana.com/

FOTO TOMADA DE VINÍCOLA URBANA. 

FOTO TOMADA DE VINÍCOLA URBANA. 

Así se cata un vino

Más que tomarse un vino la finalidad de la cata es dar las herramientas para un mayor disfrute, sin olvidar ninguna de sus características y matices. Ana Cristina Cano, sommelier de nuestro Club, nos cuenta cuáles son los momentos que componen una cata de vino.

 

asi se cata un vino

Con la cata o degustación no solo se conoce mejor el vino, también a uno mismo porque se identifican todas las sensaciones que uno busca en un vino, cuáles son agradables y cuáles no. Esto se hace a partir de cuatro fases: auditiva, visual, olfativa y gustativa, todas se complementan entre sí.

Auditiva

El sonido del vino al servirse en la copa da una primera idea de lo que será. Si es un sonido ligero, puede ser un vino fresco, joven; si por el contrario es más grave, es un vino que tendrá mayor densidad y expresividad en boca. 

Visual

En esta fase se analizan varios aspectos:

Color: es un posible indicador de la edad del vino: en los tintos, si es de colores violáceos es uno joven; si es de color teja o terracota es muy seguro que haya pasado por barrica.

El color también habla del sistema de elaboración y puede indicar cuál es la variedad de uva y el clima donde fue cultivada.

Piernas o lágrimas: al agitar la copa empiezan a caer gotas sobre el cristal, si dejan impresión se podrá ver la cantidad de glicerol del vino, uno de los alcoholes que puede contener: a mayor alcohol, esas piernas o lágrimas van a ser más gruesas y caen más lento. 

Limpieza: no debe haber partículas flotando, o sea, ningún componente que no sea vino debe estar en la copa.

Ribete o menisco: es la parte superior del líquido que hace contacto con la copa al inclinarla 45º. Habla de la edad real del vino y de la evolución que ha tenido: en los tintos, si en el ribete hay colores naranjas, es un vino que pasó por barrica o lleva mucho tiempo guardado; y en los blancos, si es naranja, es un vino que ya está pasando su fecha de consumo, que puede perderse. 

Olfativa

Se consideran tres características:

Intensidad: si el vino tiene una intensidad aromática muy alta o muy baja.

Calidad: si el aroma es agradable, elegante o si por el contrario es vulgar, que puede darse con un vino de elaboración defectuosa. 

Tipo de aroma: existen muchos, se dividen en cuatro grupos: frutales, florales, minerales y herbáceos. Estos provienen de la variedad de la uva, de la fermentación, del tipo de elaboración y de la crianza si es un vino que pasó por barrica. 

Gustativa

Es la etapa final, se analizan cuatro aspectos:

Textura y temperatura: qué tanto se siente el alcohol, si el vino es suave, si tiene gas carbónico (burbujas disueltas), qué tan ácido es y si tiene la temperatura adecuada.

Retronasal de aromas: con el vino de nuevo en boca, qué aromas se vuelven a sentir de los percibidos en la fase anterior. También aparecen unos nuevos.

Sensación: cuánto dura la sensación aromática en boca, si mucho o poco.

Final de boca: cuando se traga el vino qué impresión queda: una sensación amarga, fresca, limpia, agradable.

Cuando se haya terminado la cata se podrá explicar por qué nos gusta o no un vino en particular, teniendo en cuenta todas las impresiones que se generaron. 

Cinco museos para conocer de vino

Los museos tienen la importante función de salvaguardar la historia. Los que te presentamos a continuación le rinden homenaje a la bebida de Baco, su tradición y su relación con la cultura. 

Museo Vivanco

Foto tomada de vivancoculturadevino.es/es/

Foto tomada de vivancoculturadevino.es/es/

Está ubicado en Briones (La Rioja), España. En 2007 fue declarado por la Organización Mundial del Turismo como el mejor museo del vino del mundo. El reconocimiento por parte de la OTM y de sus visitantes lo ha logrado gracias a sus 4.000 metros cuadrados divididos en seis salas y exteriores dedicados a dar a conocer la bebida y sus tradiciones. Fue remodelado en 2014 y a sus colección de objetivos de diferentes momentos de la historia se le agregaron obras de arte de la colección privada de la familia como Le troubadour de Joan Miró y un dibujo original de Walt Disney de la película Fantasía. 

Para conocer más de este museo haz clic aquí

The California Wine Museum

Foto tomada de www.wineseum.org/   
  
 
  
     
  
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Foto tomada de www.wineseum.org/

Este espacio abrirá sus puertas en 2016, en Santa Rosa, California, con 1.000 piezas de la colección del especialista en vino Jim McCornick, algunas con 200 años de antigüedad. Además, tendrá espacios para conferencias, eventos y foros dedicados a promover la cultura vinícola californiana. En el lugar los visitantes también podrán disfrutar de experiencias sensoriales como videos interactivos, actividades olfativas y juegos; catas de vino y clases sobre la bebida. Al final del recorrido las personas podrán escoger en Testing Room entre 30 tipos de vino para probar. 

Para conocer más de este museo haz clic aquí 

Wimu: Wine Museum Castello Di Barolo

Foto tomada de www.wimubarolo.it/it/

Foto tomada de www.wimubarolo.it/it/

El Castillo de Barolo, ubicado en Piamonte, Italia, tiene una historia que data del siglo X, pero tan solo hace 12 años se convirtió en un museo del vino. Su objetivo no es contar cómo se elabora la bebida, más bien busca profundizar en la relación entre el vino y la cultura, valiéndose de asuntos como la simbología alrededor de Baco, la música, el arte, el cine y la literatura. El recorrido desciende por diferentes cuartos del castillo hasta llegar a las bodegas donde en el siglo XIX nació el vino Barolo. 

Para conocer más de este museo haz clic aquí 

Museo del vino y la vendimia

Foto tomada de maipupotenciatussentidos.blogspot.com.co/

Foto tomada de maipupotenciatussentidos.blogspot.com.co/

Los dueños de la Bodega Giol en Maipú, Mendoza, Argentina, construyeron sus viviendas junto a su empresa. Hoy uno de esos chalets es el Museo Nacional del Vino y la Vendimia de Argentina. La belleza arquitectónica del lugar transporta a los visitantes a 1900 época en la que en ese lugar se celebraban grandes fiestas a la vez que se impulsaba el crecimiento vinícola de la región. Tras el viaje por el lugar y por sus jardines los visitantes pueden disfrutar de una cata de vino. 

Museo del vino y de la uva, Parque de la Uva

Foto tomada de www.parquenacionaldelauva.com/

Foto tomada de www.parquenacionaldelauva.com/

En Colombia los museos del vino no son muy populares, a pesar de eso la fábrica de vinos Casa Grajales tiene el suyo. El lugar se encuentra en el Parque de la Uva en el municipio de la Unión en el Valle. Allí se puede conocer acerca del cultivo de la vid y de las herramientas que se utilizan para la elaboración del vino. Además, el Parque ofrece diferentes atracciones naturales y la posibilidad de conocer la fábrica de esta bodega. 

Para conocer más de este museo haz clic aquí 

¿Cómo debe ser el manejo de vinos de un restaurante?

Juan Carlos Novoa, gerente de nuestro Club de Vinos Decanter, nos contó por qué la temperatura, el menú, las copas y el almacenamiento son claves a la hora de decir que un restaurante tiene un buen manejo de vinos. El siguiente video te ayudará a elegir mejor tu botella.  

Orto di guerra in tempo di pace

Por: Dionisio Pimiento

Un posto a Milano, Milán. 

Un posto a Milano, Milán. 

Milán es una de esas ciudades singulares: acoge las grandes marcas de lujo, tiene una de las rutas más bellas de un tranvía y su catedral es maravillosa, pero no es una ciudad bella en la definición de belleza de París, de Venecia o Bolonia. ¡Qué lluevan las piedras y los tomates sobre mi cabeza! Milán tiene otra "belleza" y es por eso que es tan fascinante.

Una visita a esta ciudad incluye los "indispensables" como el Castello Sforzesco, el Duomo, la galería Vittorio Emanuelle II, el teatro de La Scala, la iglesia Santa Maria delle Grazie con el cuadro de La Última Cena de Leonardo Da Vinci,  y esas cuatro callecitas que tienen todo lo inalcanzable, Via Montenapoleone, Via Sant´Andrea, Via Monzani y Via della Spiga. 

Pero también incluyo en mi guía de ciudad lo nuevo como Corso Como 10 dónde además de comprar, se puede comer y dormir en una de sus tres habitaciones; los museos de telas de Franco Jacassi o Lo Specchio; Eataly y La Rinascente (dónde también se pueden comprar “bobaditas” como diría mi tía,  para cocinar en casa);  y la Fondazione Prada interesante por su ubicación en medio de un barrio en transformación pero de compleja arquitectura, terrible señalética y perversa atención al cliente: al maltrato al visitante es la constante, ¿será de eso consciente la Señora Miuccia Prada y su esposo?

En mi  variopinta ruta gastronómica por esta ciudad les invito a pasar por Al Vecchio Porco si se trata de alardear, pero también sugeriría ir a comer pizza a Del Drago y sin duda aSpontini. El mejor tiramisú lo tiene  Al Mercante y son maravillosos Esmeraldino y Boeucc.

Un posto a Milano, Milán. 

Un posto a Milano, Milán. 

Pero sin duda mi nueva gran sugerencia en esta ciudad es Un posto a Milano, un sitio no sólo para comer sino para pasar el día. Al llegar te recibe una huerta maravillosa en la que uno de los letreros se te queda prendado al alma: orto di guerra in tempo di pace. Al instante mi mente viaja al pasado y pienso en las hambrunas durante las guerras, salto a las noticias de los niños que mueren de hambre en la Guajira y pienso en los inteligentes gestos de todos los que tienen un huerto en su patio o en su ventana, o mejor aún,  en los vecinos que comparten huerto en la terraza comunitaria o en el parque del barrio. Un huerto es vida, es dedicación pero también es inteligencia colectiva y visión de futuro.

En Un posto a Milano puedes alojarte en la foresteria. La calidez y la decoración están aseguradas. Los martes puedes disfrutar también del mercado agrícola y luego se puede vivir el muy tradicional aperitivo bajo la sabia orientación del movimiento del Slow Food. Aquí se puede desayunar, almorzar, comer y cerrar el día en el bar. Es maravilloso el asado tanto en versión carnívora como en vegetariana; así como il tradizionale baccalà acompañado de pecorino con pistacchi e salsa di zucca.  Por supuesto que la pasta es maravillosa y mi recomdada es el rigatoni di zucca alla carbonara di patate e pepe di sichuan.  Cada día además hay un plato nuevo de carne y pescado según “la fantasia del nostro chef”. A esto se suma una oferta vegetariana amplia y suculenta, así como unos postres maravillosos que dificultan la elección, razón por la cuál la mejor opción es la degustazione di 5 dolci. Vinos y cervezas variadas, pero sobre todo la calidez de un entorno petfriendly hacen de Un posto a Milano mi verdadero infaltable en esta ciudad.

Huerta de Un posto a Milano, Milán. 

Huerta de Un posto a Milano, Milán.