Lo que debes saber para hacer una cata en casa

Un plan diferente para divertirse y compartir con los amigos es hacer una cata de vinos, un momento agradable para degustar y aprender.  Ana Cristina Cano, sommeliere de nuestro Club, nos cuenta lo que debes saber para que sea todo un éxito. 

Cata de vinos con amigos

1. Elegir el tipo de cata

-       Cata de vinos de distinto color

-       Cata de vinos por añejamiento

En ambas se debe empezar con los vinos más sutiles y terminar con los de mayor complejidad, es decir, con más presencia de taninos.

Para la cata de distinto color el orden a seguir es: un blanco, un espumante, un rosé y un tinto. Se recomiendan los vinos de la línea joven o reserva.

Si es por añejamiento este es el orden: uno joven, uno reserva, uno premium y uno ultrapremium, siempre de menor a mayor tiempo de crianza. 

2. Elegir el momento

No hay un momento en especial para hacer una cata de vinos entre amigos, pues depende de la disponibilidad de los invitados. Lo que sí es importante es no hacerla después de una gran comida porque estarán saturados de sensaciones y estímulos, por eso, es recomendable que entre la última comida y la cata haya mínimo dos horas, si son más (tres o cuatro horas), mucho mejor.  

3. ¿Cuántos vinos catar?

Lo ideal son tres o cuatro, después de estos será más complicado percibir las características que tiene, porque ya los sentidos están saturados y el nivel de alcohol es mayor.

Entre uno y otro vino debe haber mínimo 25 o 30 minutos, tiempo adecuado para apreciar sus cualidades, conversar con los demás, tomarlo sin prisa y realmente degustarlo. 

4. ¿Qué copas usar?

Preferiblemente copas de cristal, pero si no tienes, de vidrio. Procura que sean copas de base ancha y angostas a la altura de la abertura para que el vino pueda airearse. 

Lo ideal sería cambiar de copa entre vino y vino, pero si no tienes muchas, lo recomendable es tener una jarra con agua, echar un poco de esta en cada copa, agitarla y luego botarla en un pequeño balde. 

5. ¿Qué información dar?

Como no se trata de una cata a ciegas, es importante presentar el vino: hablar de la etiqueta, decir el país de origen, la añada, qué tipo de vino es, si es joven o no y cuál es la variedad de uva. Adicional, si se conoce un poco de la historia de la bodega se pueden compartir algunos datos de interés. 

6. ¿Qué pasos seguir?

Para que la cata sea exitosa, se recomienda que cada participante tenga una hoja en la que describa la información de cada vino. Esto facilitará la comparación entre uno y otro porque podrá decir cuál fue la sensación exacta que tuvo con cada uno.

Esta hoja debe incluir:

- Identificación del vino: nombre, bodega, origen, tipo de vino según el color y la edad (añada).

- Etapa visual: cómo es su color (habla de la edad), si está limpio, traslúcido, si tiene mucha capa (no se puede ver mucho a través de la copa), que no tenga partículas del corcho, si tiene burbujas o no.

- Etapa olfativa: qué aromas tiene, si son florales, frutales, minerales, vegetales o especiados.

- Etapa gustativa: cómo es el recorrido, si deja sensaciones en toda la boca o solo en algunas partes, si es de acidez alta, media o baja, qué textura deja (suave, más aterciopelada o sedosa) y, al tragar el vino, cuánto tiempo queda ese recuerdo en la boca.

Luego de la cata, entre todos deben comparar las sensaciones percibidas, comentar si son muy similares o diferentes. Después pasan al siguiente vino y al terminar todos los vinos, hacen una comparación general de estos. 

7. ¿Con qué comida acompañar?

No es adecuado acompañar la cata con comida, porque esta desvía las sensaciones propias de cada vino. Lo que sí está bien es, entre vino y vino, comerse una pequeña tostada pero sin nada de mantequilla, salsas o aderezos, que sea lo más simple posible para ayudar a limpiar el paladar y eliminar la saturación de sensaciones y así, percibir mucho mejor el siguiente vino.

Igualmente está bien beber un poco de agua entre vino y vino, tanto para refrescarse como para eliminar las sensaciones que quedan en boca.  

8. Los vinos del Club Decanter

Todos los vinos del Club, de cualquiera de las bodegas, son ideales para realizar una cata de vinos con los amigos. 

Así se cata un vino

Más que tomarse un vino la finalidad de la cata es dar las herramientas para un mayor disfrute, sin olvidar ninguna de sus características y matices. Ana Cristina Cano, sommelier de nuestro Club, nos cuenta cuáles son los momentos que componen una cata de vino.

 

asi se cata un vino

Con la cata o degustación no solo se conoce mejor el vino, también a uno mismo porque se identifican todas las sensaciones que uno busca en un vino, cuáles son agradables y cuáles no. Esto se hace a partir de cuatro fases: auditiva, visual, olfativa y gustativa, todas se complementan entre sí.

Auditiva

El sonido del vino al servirse en la copa da una primera idea de lo que será. Si es un sonido ligero, puede ser un vino fresco, joven; si por el contrario es más grave, es un vino que tendrá mayor densidad y expresividad en boca. 

Visual

En esta fase se analizan varios aspectos:

Color: es un posible indicador de la edad del vino: en los tintos, si es de colores violáceos es uno joven; si es de color teja o terracota es muy seguro que haya pasado por barrica.

El color también habla del sistema de elaboración y puede indicar cuál es la variedad de uva y el clima donde fue cultivada.

Piernas o lágrimas: al agitar la copa empiezan a caer gotas sobre el cristal, si dejan impresión se podrá ver la cantidad de glicerol del vino, uno de los alcoholes que puede contener: a mayor alcohol, esas piernas o lágrimas van a ser más gruesas y caen más lento. 

Limpieza: no debe haber partículas flotando, o sea, ningún componente que no sea vino debe estar en la copa.

Ribete o menisco: es la parte superior del líquido que hace contacto con la copa al inclinarla 45º. Habla de la edad real del vino y de la evolución que ha tenido: en los tintos, si en el ribete hay colores naranjas, es un vino que pasó por barrica o lleva mucho tiempo guardado; y en los blancos, si es naranja, es un vino que ya está pasando su fecha de consumo, que puede perderse. 

Olfativa

Se consideran tres características:

Intensidad: si el vino tiene una intensidad aromática muy alta o muy baja.

Calidad: si el aroma es agradable, elegante o si por el contrario es vulgar, que puede darse con un vino de elaboración defectuosa. 

Tipo de aroma: existen muchos, se dividen en cuatro grupos: frutales, florales, minerales y herbáceos. Estos provienen de la variedad de la uva, de la fermentación, del tipo de elaboración y de la crianza si es un vino que pasó por barrica. 

Gustativa

Es la etapa final, se analizan cuatro aspectos:

Textura y temperatura: qué tanto se siente el alcohol, si el vino es suave, si tiene gas carbónico (burbujas disueltas), qué tan ácido es y si tiene la temperatura adecuada.

Retronasal de aromas: con el vino de nuevo en boca, qué aromas se vuelven a sentir de los percibidos en la fase anterior. También aparecen unos nuevos.

Sensación: cuánto dura la sensación aromática en boca, si mucho o poco.

Final de boca: cuando se traga el vino qué impresión queda: una sensación amarga, fresca, limpia, agradable.

Cuando se haya terminado la cata se podrá explicar por qué nos gusta o no un vino en particular, teniendo en cuenta todas las impresiones que se generaron.