Así se cata un vino

Más que tomarse un vino la finalidad de la cata es dar las herramientas para un mayor disfrute, sin olvidar ninguna de sus características y matices. Ana Cristina Cano, sommelier de nuestro Club, nos cuenta cuáles son los momentos que componen una cata de vino.

 

asi se cata un vino

Con la cata o degustación no solo se conoce mejor el vino, también a uno mismo porque se identifican todas las sensaciones que uno busca en un vino, cuáles son agradables y cuáles no. Esto se hace a partir de cuatro fases: auditiva, visual, olfativa y gustativa, todas se complementan entre sí.

Auditiva

El sonido del vino al servirse en la copa da una primera idea de lo que será. Si es un sonido ligero, puede ser un vino fresco, joven; si por el contrario es más grave, es un vino que tendrá mayor densidad y expresividad en boca. 

Visual

En esta fase se analizan varios aspectos:

Color: es un posible indicador de la edad del vino: en los tintos, si es de colores violáceos es uno joven; si es de color teja o terracota es muy seguro que haya pasado por barrica.

El color también habla del sistema de elaboración y puede indicar cuál es la variedad de uva y el clima donde fue cultivada.

Piernas o lágrimas: al agitar la copa empiezan a caer gotas sobre el cristal, si dejan impresión se podrá ver la cantidad de glicerol del vino, uno de los alcoholes que puede contener: a mayor alcohol, esas piernas o lágrimas van a ser más gruesas y caen más lento. 

Limpieza: no debe haber partículas flotando, o sea, ningún componente que no sea vino debe estar en la copa.

Ribete o menisco: es la parte superior del líquido que hace contacto con la copa al inclinarla 45º. Habla de la edad real del vino y de la evolución que ha tenido: en los tintos, si en el ribete hay colores naranjas, es un vino que pasó por barrica o lleva mucho tiempo guardado; y en los blancos, si es naranja, es un vino que ya está pasando su fecha de consumo, que puede perderse. 

Olfativa

Se consideran tres características:

Intensidad: si el vino tiene una intensidad aromática muy alta o muy baja.

Calidad: si el aroma es agradable, elegante o si por el contrario es vulgar, que puede darse con un vino de elaboración defectuosa. 

Tipo de aroma: existen muchos, se dividen en cuatro grupos: frutales, florales, minerales y herbáceos. Estos provienen de la variedad de la uva, de la fermentación, del tipo de elaboración y de la crianza si es un vino que pasó por barrica. 

Gustativa

Es la etapa final, se analizan cuatro aspectos:

Textura y temperatura: qué tanto se siente el alcohol, si el vino es suave, si tiene gas carbónico (burbujas disueltas), qué tan ácido es y si tiene la temperatura adecuada.

Retronasal de aromas: con el vino de nuevo en boca, qué aromas se vuelven a sentir de los percibidos en la fase anterior. También aparecen unos nuevos.

Sensación: cuánto dura la sensación aromática en boca, si mucho o poco.

Final de boca: cuando se traga el vino qué impresión queda: una sensación amarga, fresca, limpia, agradable.

Cuando se haya terminado la cata se podrá explicar por qué nos gusta o no un vino en particular, teniendo en cuenta todas las impresiones que se generaron.