Bupos, comida de mar siempre fresca

Lo que empezó en un planchón flotante en el golfo de Morrosquillo, es hoy el restaurante de comida de mar más reconocido en Medellín. Miguel Winograd, fundador y dueño de Bupos, nos cuenta algunos de sus secretos. 

 Miguel Winograd y Rossy Toledo son los propietarios de Bupos. Su clave para sostenerse en el medio es el amor y pasión que le ponen a cada uno de los platos que ofrecen. 

Miguel Winograd y Rossy Toledo son los propietarios de Bupos. Su clave para sostenerse en el medio es el amor y pasión que le ponen a cada uno de los platos que ofrecen. 

Antes de dedicarse a la gastronomía, Miguel Winograd hizo muchas cosas: fue confeccionista, textilero, botonero, constructor de embarcarciones, publicista y carterista, pero desde niño ha sido pescador y cocinero.

No nació en una ciudad costera, sin embargo asegura que “toda la vida he sido del mar”. Desde hace 40 años tiene una casa al lado del mar en el golfo de Morrosquillo, además de un bote grande en el que pescadores artesanales recogen la pesca que ofrecerá a los comensales de su restaurante, a quienes no llama clientes sino amigos.

La idea de tener un restaurante surgió por la mala situación económica que atravesaba su empresa manufacturera y como debía pagar la universidad de sus hijos, él y su esposa Rossy Toledo decidieron, en temporada de vacaciones, ofrecer viajes con paseo ecológico en su planchón flotante y adicional, comida preparada a bordo: Miguel manejaba y cocinaba y Rossy atendía las mesas.

Como fue una idea exitosa, en marzo de 1.997 se aventuraron a abrir Bupos en Medellín: durante cuatro años estuvieron en Laureles y desde hace 15 años están en El Poblado. El nombre no es otro que el apodo de Miguel, él mismo se lo puso desde niño y desde eso “todos me llaman así”, dice.

La clave para mantenerse

Algo de lo que se siente orgulloso Miguel es que el 90% de los productos que ofrece en Bupos son de pesca propia: camarones, langostinos, calamar, caracol, ostras, langosta, cangrejo, centolla y peces como pargo, corvina, róbalo, atún, mero y salmón son pescados por pescadores artesanales no solo en el golfo de Morrosquillo, también en Bahía Solano, Nuquí y San Andrés, donde tiene centros de acopio.  

Poder pescar sus productos le permite controlar la fecha de pesca, la cadena de frío y saber qué tan frescos están. Hay más, la gente reconoce a Bupos como el “mejor restaurante de comida de mar en Medellín” por la variedad de platos que tiene, más de 70 que han sido diseñados por él.

A esto le suma otro elemento: su presencia y la de Rossy en el restaurante, siempre atentos a todo lo que pasa, sea en la cocina o en las mesas. Rossy es la que “decide qué es lo que más se vende”, o sea, lo que esté más fresco, lo último que llegó. Los martes, por ejemplo, es común vender salmón ahumado pues de sábado a lunes Miguel lo ahúma artesanalmente en su propio ahumadero.

 En su cava hay botellas de las bodegas que hacen parte de nuestro Club: Tapiz, Viu Manent, Familia Schroeder, Ébano y Valmiñor, Pulenta Estate, Echeverría, entre otras. 

En su cava hay botellas de las bodegas que hacen parte de nuestro Club: Tapiz, Viu Manent, Familia Schroeder, Ébano y Valmiñor, Pulenta Estate, Echeverría, entre otras. 

Y así como controlan los productos de pesca, también lo hacen con los hortícolas: tienen una huerta orgánica en Rionegro en la que producen tomate, variedades de lechuga, repollo, cilantro, perejil, pimentón, cebolla, limones y aguacates, garantizando así la máxima calidad de sus platos.

Pero la verdadera clave de su éxito es “el amor y la pasión con la que hacemos todo. No hay otra para una buena cocina”, confiesa Miguel, a quien no le molesta que haya personas que en una carta de más de 70 platos no encuentren qué comer porque aquí “le ayudamos a descubrirlo y se lo preparamos”.

Por eso hay quienes no dejan de visitarlo, por lo menos una vez a la semana, desde que abrió sus puertas. Aquí, además de una deliciosa comida y excelente servicio, encuentran un lugar ambientado con lo mejor del mar, que los hace olvidar por un momento del caos de la ciudad. 

Sus tres recomendados

1. Mixto especial de Bupos. Es el “mejor plato”, son colas de langosta de La Guajira con langostinos de pesca artesanal en una salsa de tres quesos y jerez. Va muy bien con un Valmiñor Albariño.

2. Salmón ahumado bañado con mantequilla de eneldo y servido sobre pasta. Ideal para acompañar con un Secreto Malbec de Viu Manent.

Salmón ahumado

3. Paella. Marida perfecto con un Ébano de Ébano y Valmiñor.

Paella

¿Has ido a Bupos?, ¿cuál es el plato que más te gusta? Compártenos tu experiencia.