Viñedos flotantes

Tailandia cuenta con uno de los proyectos de enoturismo y de cultivo de uvas más innovadores del mundo: viñedos que flotan.  

 Imágen vía: www.siamwinery.com/

Imágen vía: www.siamwinery.com/

La historia del vino en Tailandia es relativamente nueva. Fue apenas en 1991 cuando el doctor Chaijudh Karnasuta plantó los primeros campos de vid en el Chateau de Loei y logró su primera cosecha comercial en 1995.  

Después de este exitoso experimento nacieron en la región otras bodegas que con ingenio han conseguido jugos de excelente calidad, pese a la adversidad del clima en este país que cuenta con precipitaciones anuales entre los 1.270 mm  y los 2.540 mm.


Los vinos que no son cultivados en regiones ubicadas entre los paralelos 30 y 50, se denominan de Vinos de Nueva Latitud. Este es el caso de los tailandeses.


Siam Winery, en la actualidad, es la única casa vinícola con viñedos flotantes, los cuales están ubicados en el delta del río Chao Phraya, a unos 60 km al suroeste de Bangkok, en el Golfo de Siam.

Según explica su enóloga, Kathrin Puff, debido a las fuertes lluvias en el sector, los viñedos están plantados en unas especies de islas alargadas franqueadas por canales, que protegen a las vides de innundarse y pudrirse en los tiempos de lluvia.

Así, el paisaje cotidiano en el tiempo de vendimia son hombres y mujeres que montados en pequeñas embarcaciones recogen las uvas mientras navegan por los canales rebosados de agua. Las cepas que allí se cultivan son la Málaga Blanc y la Red Pok, que son autóctonas.

"Nosotros no estamos haciendo algo que esté sumamente fuera de los estándares, pero sí hemos tenido que pensar diferente, para producir”, afirma  Puff, quien igual que todos en la bodega trabajan día a día por enriquecer la cultura vinícola en la región y engrosar la bibliografía sobre el maridaje de los vinos tailandeses y la cocina thai.

Este sitio es un lugar de visita obligada para los amantes del vino que tengan en su ruta de viajes a Asia.