No se pierda Maridaje

¿Sabe qué es raw food o alimentación viva? Esta es una de las cosas que ofrece Maridaje, que se celebra hasta este domingo 20 de octubre en Plaza Mayor.

Texto: Claudia Arias / Fotos: Cámara Lúcida para Maridaje

Los días de ferias el temperamento de la ciudad cambia, hay un ambiente relajado y la rutina se mueve en torno a lo que allí pase. Y si esto es cierto para ferias de medicina o tecnología, ¿qué decir de ferias de comida y bebidas que involucran a todos? Son eventos que no requieren un público experto, sino dispuesto a disfrutar y, de paso, aprender algo. 

El primer día de Maridaje confirmó esto, desde las 12 del día que se abrieron sus puertas, la feria empezó a llenarse paulatinamente, y ya para la noche difícilmente podía circularse por sus pasillos. Como todavía hay tiempo de ir este fin de semana, le contamos algunas cosas que vale la pena tener en cuenta al visitarla. 

La entrada recibe a los visitantes con vinos de calidad, de hecho uno de los primeros stands que aparece es el del Club de vinos Decanter, que aunque no puede vender sus productos, tiene para degustación vinos top de sus bodegas de Chile, Argentina, Uruguay y España, además de las deliciosas aceitunas de Atilio Avena. Allí lo recibirá Carlos Abad, gerente de Mercadeo, o algún otro empleado del club, para que pruebe los productos y entienda por qué vale la pena hacerse socio. 

Pasada la zona de los vinos, justo entrando a mano izquierda, encontrará el stand de Saludpan Ecotienda, una de las novedades más grandes del evento, pues se trata de una tienda y restaurante que promueve la alimentación viva (comida crudivegana) o raw food, dieta ancestral que fomenta el consumo de alimentos en su estado natural (crudos), con frutas, verduras, hortalizas, algas, nueces, semillas, germinados o brotes (comida viva) y todos los productos derivados de estos ingredientes: quesos, aceites, y mantequillas de frutos secos, etcétera. Ángela Patricia Londoño de Saludpan, explica que su propuesta, que lleva cinco años en el barrio Laureles de Medellín, está enfocada a la alimentación consciente, orgánica, dejando a un lado la leche, el trigo, el huevo, el azúcar y otros productos refinados. Allí podrán probar un bizcocho de novia sin huevo y sin hornear, que no solo da tajada, sino que sabe delicioso, o queso de almendra y un sinnúmero de panes y postres saludables, además de deliciosos.

Para mirar también están los stands de dulces y cafés en el mismo hall de entrada que está Saludpan y luego los del programa Medellín sí sabe de la Alcaldía, en el pabellón amarillo, que reúne a varios productores artesanales de la ciudad, con productos deliciosos y novedosos como los de Panadería Palacio o Panelitas Mi Fortuna. En este mismo pabellón hay varias alternativas de cervezas, tanto industriales como artesanales, nacionales e importadas, pues no solo el vino es una alternativa a la hora de combinar comida y bebida; además allí están cerca de la mitad de los stands de los restaurantes participantes. 

En el pabellón azul hay que darse una pasada por el stand de la Asociación de Porcicultores y su cuarta feria de la carne de cerdo. Allí, un nutricionista le hará una evaluación de su estado nutricional y le dará unas recomendaciones que incluyen, por supuesto, el consumo de carne de cerdo certificada; además hay chefs preparando recetas en vivo y recordando que esta carne da mucho más que cañón y permite muy diversas preparaciones. No se vaya del pabellón azul sin pasar por el stand de GMS Línea Industrial Gastronómica, para que dé una mirada a los tremendos equipos de cocina que ofrecen; sin probar los quesos del Vecchio y Alpina y sin pasar revista al resto de los restaurantes que hay en la feria.

Y luego es tiempo de estrenar, pues en el nuevo pabellón verde de Plaza Mayor se tiene alojado el salón del queso, réplica del que hace desde un par de años Carulla en Bogotá (y camino a este aparecen los stands de unos pocos restaurantes más). Hay un stand central de Almacenes Éxito, con gran variedad, tanto para picar allá, como para comprar y llevar a casa. Luego hay varios stands de productores nacionales e importadores, con quesos frescos y madurados de distintas características y la oportunidad de probar.

Así pues, el menú de la feria resulta suculento, y a esto hay que sumarle las clases de cocina, las charlas sobre vinos, las presentaciones de los chefs y más. Para "ponerle ojo", en una primera mirada rápida pareciera que hay demasiados locales ofreciendo paella, así que como visitantes hay que explorar bien cuál le apetece más y para los organizadores -que merecen todos los aplausos por la calidad del evento- tener en cuenta esto para el año entrante.

Unas recomendaciones adicionales si va de visita este fin de semana: 

  • Prefiera ir sin carro, tanto por logística, como por si decide maridar sus comidas con vino u otra bebida alcohólica.
  • Use ropa cómoda y muy fresca, afuera puede llover, pero adentro es un hervidero. 
  • Entre y dé una vuelta antes de comprar una gran cosa para comer, o si van en grupo decidan ir picando poco a poco, pero no se llene hasta que no termine de recorrer y de antojarse. 
  • Para las mujeres siempre será mejor opción un manos libres. 
  • Los puestos para sentarse a comer se agotan fácil, no se quede ahí eternamente, compártalos con otros.
  • Tome con moderación, las ferias a veces hacen que se pase un poco la mano. 
  • Eso sí, no deje de ir, la entrada vale $12.000 y hay descuentos con Intelecto de El Colombiano y para estudiantes del sector. 
  • Más información: http://www.maridaje.com.co/