Cruzat a pasos de gigante

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Ser grande no es tener una producción inmensa. Es estar entre los primeros por calidad y seguir siendo únicos. Bodegas Cruzat continúa en un ascenso continuo entre los mejores de Latinoamérica y de ello dan fe las premiaciones y puntajes que reciben sus espumantes. Guillermo Repenning, su Director Comercial, nos contó las novedades del año.

¿Cuál es su balance de 2014?

Tuvimos muy buen año: Buenos números, crecimos en el mercado internacional y aunque Argentina sigue siendo nuestro primer mercado,  entramos en China e Inglaterra.  
Robert Parker  puntuó el Cuvée Réserve Extra Brut  con 90 puntos y el Rosé Cuvée ganó el premio de Decanter a mejor espumante del año. Eso nos confirma y nos hace ver que estamos por el buen camino. La gente habla del producto, nos conocen y nos están premiando.

¿Qué novedades hay en espumantes?

Sacamos un Demisec que aún no está en Colombia, bastante interesante. Es el primer Demisec que Pedro Rosell desarrolla en su historia. Es un espumoso más dulce y creo que será un producto exitoso en el segmento joven que viene de las gaseosas. ¡Quedó muy rico! No es extremadamente dulce sino que tiene muy buena acidez. Si bien tiene 32 gramos de azúcar contra tres que tiene el Nature, es bastante agradable. Lo presentamos en un maridaje con comida peruana. Con el picante va de maravilla, con la comida hindú, en general con especias, sabores fuertes y aún con chocolate.

Este año a mediados de agosto, lanzaremos un espumante Millésimé del año 2006 que será el top de línea de la bodega. Será Pinot Noir cien por ciento.  Esto es bastante especial porque los vinos no tienen generalmente añada, pero en 2006 se vinificó de una uva que estaba muy buena y de un cuartel que Pedro Rosell fue optimizando. Estará en el orden de los cien dólares a consumidor y lo vamos a cuotear en pequeñas cantidades. Será increíblemente bueno.

En cuanto a presentación, hicimos un cambio de imagen, de diseño de etiquetas, diferenciando la línea Cuvée. El Nature quedó color plata, los Cuvée dorados y el Rosé un rosado metalizado de forma que el consumidor los diferencie fácilmente. Que sepan cual es cual.

¿Algún cambio en las costumbres de consumo?

Empezamos a trabajar un tema de coctelería, muy interesante. El año pasado nos juntamos con un barman en Buenos aires porque queríamos hacer algo distinto con los espumantes. Partimos con el Demisec haciendo cuatro tragos y luego seguimos con los otros espumantes.
Son combinaciones especiales, pero también es dejarle al cliente la inquietud para que experimente y se deje guiar por su curiosidad. El espumante va muy bien con menta, pepino, cítricos, albahaca.

Los premios de Cruzat en 2014

Cuvée Réserve Extra Brut

Robert Parker - Wine Advocate: 90 puntos
Stephen Tanzer: 89 puntos
Decanter World Wine Awards: Medalla de plata
6 Nations Wine Challenge: Medalla de excelencia
Decanter Asia Wine Awards: Medalla de bronce
London International Wine Challenge: Medalla de bronce

Cuvée Réserve Nature

5 Nations Wine Challenge: Medalla de oro
Guía Descorchados: 91 Puntos
Robert Parker - Wine Advocate: 88 puntos
Stephen Tanzer: 89 puntos
Decanter Asia Wine Awards: Medalla de plata
Decanter World Wine Awards: Medalla de bronce

Cuvée Réserve Rosé Extra Brut

Guía Descorchados: 91 Puntos
Robert Parker - Wine Advocate: 88 puntos
Decanter World Wine Awards: Medalla de oro
Decanter Asia Wine Awards: Recomendado


Guillermo Repenning: Burbujas argentinas por todo el mundo

Guillermo Repenning en Decanter Medellín, acompañado por Carlos Abad y Juan Camilo Jaramillo

Guillermo Repenning en Decanter Medellín, acompañado por Carlos Abad y Juan Camilo Jaramillo

Chileno, gerente comercial de las bodegas argentinas Cruzat, es un hombre que defiende el valor cultural de los vinos y su versatilidad en el consumo cotidiano al igual que si se tomara una cerveza.

¿Por qué se especializaron en espumantes?
El proyecto parte porque los tres socios capitalistas chilenos son amantes de los espumantes, grandes tomadores de buenos champagnes y nuestro enólogo Pedro Rosell es una eminencia en Argentina en su elaboración por el método tradicional, arte que aprendió en Francia en los años setenta. Cuando llegó a Argentina empezó a asesorar a distintas bodegas en el método tradicional de fermentación, en la preocupación por el cuidado de los detalles en la elaboración de los vinos base, etc., y estos factores se juntaron: unos grandes amantes de los espumantes y un gran experto.

¿Tiene algo de romanticismo el decidirse a hacer las cosas por un método tradicional?
El tema industrial siempre nos va a ayudar. Nos va a permitir crecer, agilizar el proceso, pero hay mucho romanticismo en el cuidado de los detalles, somos muy pocos en la empresa y todos estamos muy enterados de todo, hacemos muchas cosas, opinamos de todo y somos como una familia.

¿Cuál es el plus de lo tradicional?
Tú puedes tener unos productos muy buenos hechos de manera industrial. Lo que nos diferencia a nosotros es la preocupación por cada uno de los detalles de todo el proceso, desde la viña, los vinos base, controlar muy bien las temperaturas. Cada proceso resulta clave para tener un producto de excelencia. No queda nada al azar. Todo se lleva a cabo de manera pausada, a conciencia, dedicada y esto hace que termine siendo como es.

¿Cuál es el maridaje perfecto para usted?
A mí me gusta mucho el sushi con espumante. Me parece que es una combinación perfecta, sea con nature, extrabrut o rosado, aunque hay algunos sushi que vienen fritos y los veo mejor con un rosado.

¿Lo ideal con el espumante?
Tomarlo bien frío porque es una bebida refrescante, muy equilibrada, muy limpia. Si la gente le quiere poner hielo para enfriarlo, yo no tengo problema. A mí me gusta que la gente lo pruebe, se atreva y lo disfrute. Yo he tomado alguno de nuestros espumantes en la playa con una rodaja de pepino y quedan ricos. En Argentina nuestros jóvenes lo están disfrutando con bebidas energéticas. Lo importante es que la gente lo consuma. ¿Una sugerencia? No tomarlo solo, tomarlo siempre bien acompañado, con buenos amigos.

¿Cómo ve el mercado latinoamericano?
En la gama nuestra, que son espumantes de alta gama, es el primer mercado por muy lejos. De los diez países exportadores de espumantes los seis primeros son latinoamericanos: Chile, Paraguay, Colombia, Perú, Uruguay y Venezuela.

¿Y ya hay una buena cultura con los espumantes?, o ¿hay mucho hacia dónde crecer?
Hay mucho por descubrir. Que la gente se atreva a probarlo, que cruce el umbral de creer que es una bebida solo para celebraciones y descubra que puede acompañar muchas cosas, que puede estar en cualquier minuto en la mesa. Hay personas que llegan a casa y se toman una cerveza, pero podrían perfectamente tomarse en vez de la cerveza un par de copitas de espumante que es muy refrescante y tiene muy poco alcohol (apenas 12 grados). Por eso salieron los formatos pequeños de 375 ml, para darles la posibilidad de que lo consuman más cotidianamente.

¿Hacia el futuro qué ve?
La idea es crecer, pero no mucho más. Hoy en día producimos 250.000 botellas y queremos llegar a un proyecto de ventas de 400.000 botellas, pero para eso tenemos que ir despacio. En Argentina estamos muy posicionados, pero este año queremos crecer también afuera.