Los chilenos en Decanter

Hablar de los vinos chilenos es tan ambiguo como hablar del carácter suramericano. La variedad en suelos, humedad y climas hace imposible que con un solo denominativo se abarque todo lo que son los vinos de este país.

Las mejores bodegas chilenas le están apostando al concepto de terroir, porque este es uno de los grandes determinantes de la calidad del producto final y el que  define el carácter del vino resultante.

Para escoger y saber qué nos llevamos a la boca, puede ayudar tener un poco más de conocimiento sobre las regiones de donde provienen los vinos o si podemos hacerlo, organizar un viaje de enoturismo para disfrutar de primera mano lo que estas tierras nos ofrecen. Marzo y abril son los mejores meses para visitarlas ya que es la época de la vendimia.

Valle de Colchagua

A 150 kilómetros al sur de Santiago, esta región de aproximadamente 910 mil hectáreas se extiende desde las laderas de los Andes hasta el océano Pacífico.  Es un corredor por el que circulan los vientos que provienen del mar y que suavizan las temperaturas. En general tiene clima seco y cálido, pero con abundante agua que le proporciona el río Tinguiririca. En esta zona los veranos son cálidos y secos y los inviernos fríos y lluviosos, lo que facilita el buen desarrollo de las viñas. Los suelos son una mezcla de granito, tierra volcánica, arcilla y cuarzo,  perfecta para el cultivo de cepas como el Carménère, Cabernet Sauvignon, Malbec, Syrah, Merlot y Petit Verdot.

Los cultivos de vid se encuentran diseminados desde el nivel del mar hasta los mil metros de altura en microclimas extremadamente diferentes que pueden ser muy cálidos en la costa o con nieve en las montañas, así que, cuando se habla de vinos provenientes de Colchagua, es importante saber, de qué zona específicamente.

Dentro del Valle de Colchagua sobresalen las áreas de:

 Marchihue

Fría y con vientos permanentes, de suelos de origen costero arenoso, con granito y cuarzo, es perfecta para el cultivo de Syrah, Carménère y Cabernet Sauvignon.

Peralillo

Escarpada y de profundidad media, tiene suelo volcánico con presencia de arcilla y gravilla lo que le da buen drenaje. Es una tierra de baja fertilidad y por lo tanto la parra debe esforzarse para crecer, lo que la hace absorber todo el carácter de la tierra. Produce Merlot, Syrah, Malbec, Grenache, Carménère, Cabernet Sauvignon, Mourvedre, Petit Verdot y Cabernet Franc.

Paredones

A 8 km de la costa, es una zona seca y rocosa, de difícil cultivo. Por ello las uvas que crecen son de carácter fuerte y con mucho terroir. Se produce un perfecto Sauvignon Blanc y Pinot Noir.

Santa Cruz

Incluye la región de Apalta, con suelo granítico y un clima relativamente fresco pero con alta exposición solar lo que resulta en vinos minerales, poderosos y balanceados. Allí se congregan más de 1.700 acres de viñedos de diferentes Bodegas.

 

También en Santa Cruz se encuentra la región de San Carlos, con  tierras profundas, de arcilla porosa y buen drenaje, donde se dan muy bien las  variedades Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot, Syrah y Sangiovese en tintos, y Chardonnay, Sauvignon Blanc, Semillón y Viognier en blancos.

Valle de Curicó

Al Sureste del Valle de Colchagua se encuentra el Valle de Curicó, región que se caracteriza por su clima mediterráneo (inviernos templados y lluviosos y veranos secos y calurosos) y  suelo arcilloso, franco arcilloso o franco arenoso. Estas características más su diversidad geográfica, lo hacen apropiado para que se desarrollen perfectamente cepas como la Cabernet Sauvignon, Carménère, Pinot Noir, Merlot, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Pinot Gris, Viognier y Syrah.

Molina

En la cuenca del Mataquito formado por los ríos Teno y Lontué, tiene siglos siendo un punto agrícola importantísimo de Chile. Su clima, con amplitud térmica y neblina matinal, genera vinos de buena acidez, destacando dentro de las variedades blancas los Sauvignon Blanc, Vert y Gris y en los sectores más cálidos tintos como el Cabernet Sauvignon y Carménère.

Valle de Casablanca

Ubicado a 80 kilómetros de Santiago y 41 km de Valparaíso, es una de las zonas de siembra de viñedos más joven de chile. Sus primeras vides se cultivaron en 1982 y se han multiplicado desde entonces. 90% de sus cultivos de vid corresponden a las cepas Chardonnay, Sauvignon Blanc, Pinot Noir y Merlot. Tiene un clima más bien frío, con neblinas matinales y variaciones térmicas que favorecen la lenta maduración de la uva.

La temperatura está moderada por la corriente de Humboldt por lo que aún en verano, no sube de los 25 grados centígrados. Esta corriente también determina que se tengan noches frescas seguidas de días claros y cálidos durante la época de crecimiento de las parras.
Todos estos valles cuentan con Rutas del vino que ayudan a organizar un buen viaje de disfrute y placer. Las bodegas también ofrecen degustaciones y facilidades para los visitantes de forma que sea una experiencia totalmente placentera. Si se quiere más información se puede ingresar a:

http://www.colchaguavalley.cl/

http://www.rutadelvinocurico.cl/

http://www.casablancavalley.cl/web/

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