De vuelta a la cocina ecológica con la cerámica

Tazas, minicocottes y moldes hechos en materiales cerámicos esmaltados, son la tendencia a la hora de preparar alimentos y servirlos con estilo.

Según la chef Lura Castro volver a una cocina orgánica es lo que se vive en las mesas de los gourmets del mundo. Esto no solo incluye la preparación de los alimentos, sino también los utensilios que se emplean a la hora de cocinarlos.

Materiales como el teflón y el aluminio han quedado relegados, porque transfieren elementos tóxicos a las comidas y representan riesgos para la salud. Lo que se impone ahora son los recipientes hechos con productos que vienen de la tierra como la cerámica.

Según la chef, estas ollas y platos son amigables con el ambiente, son prácticamente nonstick, se pueden usar en hornos, microondas o parrillas eléctricas y son grandes aliados para las cocciones lentas.  “El esmaltado de las cacerolas hace a la arcilla un excelente conductor, al tiempo que permite sellar las proteínas y los alimentos caramelizándolos naturalmente”, afirma Castro.

En este segmento del mercado, una de las marcas más destacadas es la francesa Staub, que recientemente lanzó la colección Arty, la cual ya ha acaparado millones de admiradores por su calidad y estilo dinámico y elegante.

Arty está compuesta por moldes, bowls y ollas en formas de corazones, círculos y cuadrados que se presentan en colores brillantes como blanco, cereza, naranja, mostaza, azul y albahaca.

Los productos de Arty pueden soportar cambios de temperatura muy bruscos, como pasar de 20°C hasta 300°C sin deteriorarse, y esta es una de sus características más destacadas.

Gracias a su versatilidad en estos minicocottes se pueden cocinar desde postres como un mousse de chocolate hasta un exquisito salmón con vegetales a la crema de mostaza antigua. Para Laura este tipo de ollas son de las mejores y en ellas le gusta hornear pan, utilizando un método llamado dutch oven en el que la olla se utiliza como horno.