Etiquetas impresas con arte

Desde 1924 algunas etiquetas de los mejores vinos han sido intervenidas por artistas de renombre como Francis Bacon, Joan Miró o Pablo Picasso, para que sibaritas de todo el mundo tengan una experiencia estética enriquecida.  

Fue el barón Philippe de Rothschild de la finca vinícola Château Mouton Rothschild quien en 1924 le propuso al artista Jean Carlu, desarrollar una etiqueta para uno de sus vinos. Este francés, reconocido por su trabajo con posters, decidió crear una pieza cubista que relacionaría a esta debida con el movimiento artístico más fuerte de su época.  

El experimento fue todo un éxito, así que desde esa fecha las etiquetas de la bodega seguirían siendo diseñadas por personajes como Henry Moore, Robert Motherwell, Andy Warhol, John Huston, Keith Haring, Francis Bacon, Salvador Dalí, Joan Miró y Pablo Picasso. 

Con el tiempo, otros viñedo se unieron a esta tendencia, como el de Vega Sicilia, en  Valbuena de Duero, donde para su vino Único contaron con la intervención de artistas españoles como Rafael Zabaleta, Antonio López, Manuel Losada e Isabel Guerra.

En 2005 la artista experimental Yoko Ono, exesposa de John Lennon, desarrolló una etiqueta para la bodega  boutique Nittardi la cual intervino con la frase  Imagine you en un estilo puntillista, como un homenaje a la paz.

En la actualidad esta tendencia también ha traspasado barreras con creaciones como la de la alemana Rebecca Horn, quien diseñó una etiqueta en 3D, para el vino Salmanazar Súper Toscana de 9 litros, la cual consiste en una escultura cinética con elementos como cables de cobre y espejos que simbolizan la energía.  

Hoy en día los expertos aseguran que el diseño de las etiquetas es algo fundamental en la elaboración de vinos  ya que estas no solo le comunican a los clientes la marca de fábrica, sino que les transmiten el sello estético de cada bodega.