El kilt escocés, un símbolo de las Highlands

La tradicional falda a cuadros escocesa, denominada kilt, y el whisky single malt son dos símbolos de las tierras altas de Escocia o Highlands.

Quizás lo haya experimentado en vivo y en directo, quizás sea una escena de alguna película: un whisky master sommelier enfundado en su tradicional falda a cuadros o kilt, le sirve un auténtico scotch. Puro, tal vez con hielo si es que está en el trópico, pero sin agua, así vivo como se lo toman los escoceses. 

Lo que quizás no sepa es que el kilt y el escocés tienen en común un origen mucho más detallado que la sola Escocia: ambos vienen de las tierras altas o Highlands y ambos son menos frecuentes en las tierras bajas o Lowlands

Claro, en este último territorio también tienen su traje típico, igualmente cuadriculado –estampado al que se le conoce como tartan–, pero con pantalones, y hay uno que otro scotch, solo que no son tan comunes, como asegura Jerry McDermott, periodista inglés radicado en Colombia, cuyo portal InSight Crime cuenta con reconocimiento mundial. Lo otro es que, aunque el uso del traje se ha extendido a muchas actividades de la vida social de los escoceses, su origen está conectado con lo militar, o, mejor dicho, con los antiguos guerreros de estas bellas tierras.

Como explica McDermott, el kilt estaba diseñado para que les sirviera de ropa en el día y de abrigo o cobija en las noches, por eso podía tener hasta diez metros de tela, como puede verse en Braveheart, protagonizada por Mel Gibson. Hoy la tela no es tan abundante, pero aun así alcanza a dar al menos una vuelta alrededor del cuerpo y existen kilt gruesas para el invierno y otras más livianas para la primavera y el verano. 

En los tiempos de los guerreros las había de distintos tonos y estampados (pero siempre de cuadros), para poder reconocer a los enemigos, y desde siempre ha sido una prenda para usar sin ropa interior. Actualmente el resto del atuendo se completa con una camisa blanca, una chaqueta negra a la cintura, corbatín, medias blancas a la rodilla y unos zapatos conocidos como grogues –de atadura–; además, la falda tiene un pequeño bolso hacia el frente ya que no cuenta con bolsillos.

Así las cosas, no es que este sea el atuendo para servir el escocés, solo que se trata, así como el traje de Juan Valdez en relación con el café colombiano, de un símbolo más de una cultura que, orgullosamente, lo porta tras años de una fuerte tradición. Un recorrido por Edimburgo, con sus calles llenas de sastrerías, deja muy claro el sello de un atuendo que sigue siendo protagonista en fiestas sociales, eventos deportivos y muchos otros acontecimientos de los escoceses.

Volviendo a los escoceses (la bebida), el favorito de Jerry es el Cragganmore single malt –que los escoceses beben más que los blended–, mientras que algunos de los más reconocidos son el Glenkinchie y el Glenlivet.