Cuatro libros de cocina esenciales

Entre tantos y tan buenos libros de cocina, elegir no es nada fácil, por eso consultamos a una experta en la materia, para ir más a la fija.

Texto: Jimena Gómez Villa, colaboración especial, Bogotá

La buena mesa – Sofía Ospina de Navarro. Medellín. Reedición: 2011. Cuando Sofía Ospina de Navarro escribía en pequeños papelitos las recetas del día para sus empleadas, nunca pensó que se convertirían en un libro que ha llegado al millón de ejemplares. En las primeras ediciones de esta biblia de la cocina antioqueña e internacional –y a la usanza de la época– las cantidades se expresaban en “suficiente”, “un poco”, “al gusto”. Años más tarde, Gustavo Navarro, nieto de doña Sofía adaptó las medidas a las actuales y reeditó el libro, que sigue vendiéndose “como pan caliente”. Allí se encuentran recetas colombianas con sabor paisa, como el puchero y los chicharrones. También abundan recetas internacionales, desde el chateaubriand hasta los brownies. Preparaciones de tortas se entrelazan con las de galletas y panes, salsas, pastas, aves y carnes. Más de 500 fórmulas que bien vale la pena disfrutar. Es una hermosa forma de llevar la sabrosa cocina de antaño al paladar.

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Nuevo menú diario colombiano – Investigación y redacción Ettica Rosenbaum y Juliana Duque. Intermedio Editores, 2007. El éxito de este libro, uno de los más vendidos de la cocina en Colombia, no es gratuito. Sus maravillosas y variadas recetas y su forma original de presentación garantizan su excelencia. El libro tiene tres módulos –que corresponden al acompañamiento, plato fuerte y postre–, y pueden combinarse al gusto para ofrecer deliciosos almuerzos y comidas con el inigualable sabor del terruño. Entre las sopas sobresalen la crema de mazorca y los caldos de costilla y de plátano. Hay salsas para todos los paladares: blanca, inglesa, de vino y barbacoa. Entre los platos fuertes cabe mencionar un exótico lomo de cerdo en salsa de lulos, los sancochos, la ropa vieja y el viudo de pescado. ¡Exquisitos! Los postres de las abuelas no pueden faltar: la torta María Luisa, el esponjado de tamarindo, el arroz con leche y el flan de mandarina. Una cocina que cura la nostalgia; una fiesta para el paladar.

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Cenicienta y la galleta de la fortuna – María Villegas y Jennie Kent. Ilustraciones de Elena Landínez. Villegas Editores. Este cuento y libro de cocina para niños constituye un estímulo para el desarrollo de la imaginación y del aprendizaje de las artes culinarias, especialmente las asiáticas, pues ese es el origen de Shen, su personaje principal. El cuento, adaptado de una narración china popular y bellamente ilustrado, relata la mágica historia de una niña triste que, por arte de una zapatilla de oro, se convierte en feliz. Deliciosas recetas acompañan el libro. Son sencillas y exquisitas, dignas de ser preparadas por pequeñas manos. Entre ellas hay fideos, vegetales, galletas de la fortuna, claro está. Presentes están ingredientes de la cocina asiática, como el jengibre, la leche de coco y el té verde. También trae fichas con tips, juegos y descripciones de alimentos orientales. Un libro delicioso; un regalo para las papilas gustativas y la imaginación.

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Cocina para fin de semana – Jorge y Mark Rausch, Ediciones Gamma, 2010. La voz de un poeta dijo que “los domingos pesaban como el petróleo”. Tal vez sí, antes de que los hermanos Rausch escribieran su libro. Adentrarse en su deliciosa magia es encontrar un secreto escondido de sabores y perderse en la ligereza de un día que es solo nuestro. Nueve secciones componen el libro: Con amigos, En familia, A la parrilla, Picnic, Almuerzos inolvidables, Sopas y ensaladas, Para acompañar, Desayunos y postres. Cocineros principiantes, aficionados y profesionales, sin olvidar los futuros chefs, hallarán en este libro platos a su medida que no resistirán preparar. Los amigos sofisticados –y todos quieren serlo– disfrutarán del sabor del tartare o del paté de salmón; los niños, de los tacos y la pizza; los amantes de la naturaleza –y de los picnics–, de ensaladas y emparedados, que los harán amar más el verde. Para los broches de oro, postres: crumble de manzana, sándwich de brownie, tartaleta de chocolate y caramelo. ¡Un paladar feliz vencerá la pesadez de todos los domingos!

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