Prepara un bellini molecular

Convierte este clásico veneciano en una bebida descomunal.

El bellini fue creado por Giuseppe Cipriani en el año 1948 y ha sido uno de los tragos insignias de personajes de la historia contemporánea como Orson Welles o Ernest Hemingway. Aquí te contamos cómo volverlo un coctel molecular, gracias a la receta de Felipe Franco, profesor de la academia Cocktails & Co Bartender School en Medellín y experto en este tema. 

Ingredientes

2 oz de syrup de granadina
4 oz de licor de durazno
2 oz de jarabe de azúcar
6 claras de huevo
1 bala de nitrógeno
½ copa de vino espumante

Preparación

Pon todos los ingredientes en el tanque del sifón, luego inserta la cápsula de nitrógeno y mételo a la nevera.

Toma un vino espumante bien frío, sírvelo en una copa flauta hasta la mitad y termina de llenar la copa agregando la espuma que acabas de fabricar con el sifón. 

Felipe comenta que la manera correcta de tomarlo es directamente de la copa, permitiendo que el vino remoje la espuma y se mezcle en la boca.

 

Cocteles con espumosos

Atrévete a probar estos cocteles y sorprende a tus invitados.

APERITIF SEC

  • 69 ml Cruzat Demi Sec
  • 45 ml Cynar
  • 45 ml jugo de pomelo
  • 30 ml syrup de romero
  • Hielo entero
  • Método: mézclalo directamente en la copa
  • Decóralo con: una ramita de romero y piel de pomelo
  • Vajilla: copa de vino blanco
     

MOJITO CRUZAT

  • 30 ml ron blanco
  • 60 ml Cruzat Demi Sec
  • 30 ml syrup de ají picante
  • 30 ml jugo de lima
  • Menta fresca
  • Hielo picado
  • Método: mézclalo directamente en la copa
  • Decóralo con: piel de lima, rodaja de ají rojo
  • Vajilla: vaso tipo highball
     

CRUZAT´S LYCHEE COLLINS

  • 60 ml de Cruzat Demi Sec
  • 30 ml de vodka
  • 30 ml de jugo de lima
  • 45 ml jugo de lychee
  • Hielo partido
  • Método: mézclalo directamente en la copa
  • Hielo: partido
  • Decóralo con: uvas blancas, piel lima
  • Vaso: collins o highball
     

DEMI CAIPI

  • 60 ml de Cruzat Demi Sec
  • 30 ml de Christallino (Aguardiente de Peras William´s, opcional)
  • ½ lima en cubitos
  • ½ manzana verde en cubitos
  • 1 cda. de azúcar rubia
  • Hielo partido
  • Método: mézclalo directamente en la copa
  • Garnish: láminas de manzana verde
  • Vajilla: vaso whisky

Cocteles frescos de vino tinto: Para celebrar el sol con amigos

Queremos que el vino nos acompañe en cada uno de nuestros momentos, más aún si estamos departiendo con amigos, descansando y pasando un rato amable.

Para un encuentro largo en el que queremos que el trago sea suave y la experiencia fresca y gratificante, cuatro opciones de coctel para disfrutar bajo el sol.

Sangría: La imbatible

Tinto de Verano.jpg

Español de origen, es el coctel de vino más popular y aunque hay decenas de versiones, la tradicional continúa siendo la que se lleva la parada.

Ingredientes

•    1 litro de Vino tinto
•    El jugo de 2 naranjas o 2 limones
•    4 melocotones en trozos (o cuatro manzanas verdes)
•    3 cucharadas de azúcar
•    Cointreau (opcional)
•    Soda (opcional)
•    Hielo

Preparación:

Se pelan y trocean los melocotones o manzanas y se ponen en una jarra de boca ancha. Se añade el vino, el azúcar y el jugo de naranja o limón, se remueve bien y se deja reposar en la nevera por mínimo 2 horas.

En el momento de servir, añada mucho hielo y si se quiere una bebida menos alcohólica se le añade soda al gusto. Si por el contrario se busca aumentar el contenido de alcohol, agregue el Cointreau. Decore con rodajas de naranja o limón.

Tinto de verano

Otra bebida tan española como el jamón serrano. Refrescante, ligera, perfecta para tomar junto a una piscina o en una terraza para conversar disfrutando el tiempo.

Ingredientes

•    1 botella de vino tinto joven
•    1/2 litro de Sprite, 7-Up o Fanta limón
•    Agua con gas
•    Mucho hielo

Preparación:

Mantenga la botella de vino, la gaseosa y el agua con gas en la nevera por mínimo dos horas antes de preparar la bebida. No se encuentran medidas oficiales para la preparación del tinto de verano, pero cada ingrediente tiene su razón: Las gaseosas le dan un aporte alto de dulce a la preparación, pero si se quiere que sea más ligera, simplemente se le agrega agua con gas al gusto y mucho hielo.

Clericot

La gran complejidad de esta bebida es lograr que al prepararla no se mezclen los ingredientes de forma que quede un vaso con tres colores.

Ingredientes:

30ml de ginebra
15ml de jugo de limón
60ml de jugo de naranja
20ml de granadina
15ml de agua con gas
45ml de vino tinto
hielo

Preparación:

Ponga hielo en un vaso alto. Agregue la ginebra y los jugos de limón y naranja y revuelva. Añada luego la granadina y el agua, deslizándolos suavemente con ayuda de una cuchara para que no se mezclen con el líquido ya existente. Luego también suavemente y muy despacio, agregue el vino. Puede decorar con rodajas de limón o naranja o fruta picada.

Sangre de Mono

Una bebida para explorar sabores y para tomar en un atardecer sin afán ninguno.

Ingredientes:

•    30 ml de vino tinto
•    30 ml de grappa
•    15 ml de coñac
•    10 ml de jugo de limón
•    Agua tónica
•    Hielo

Preparación:

Sin complicación alguna: Vierta todos los ingredientes (A excepción de la tónica) en la coctelera, bata enérgicamente y vierta en un vaso Collins. Añada tónica al gusto.

Fotos: Shutterstock

Aguas tónicas para sibaritas

Es una bebida de más de cien años, envuelta en glamour y un poco de misterio. Hoy regresa como una alternativa de mil sabores para quienes no se conforman con las gaseosas de siempre y buscan un acompañante con carácter.

La historia de las tónicas es similar a la de la Coca-cola. Comenzó siendo una bebida medicinal que desarrollaron los británicos en sus colonias del Sur de Asia y África para el tratamiento de la malaria, enfermedad que diezmaba a sus tropas y a los nuevos colones. La quinina, el ingrediente que le da su nombre y su característico sabor amargo, es un alcaloide que se obtiene de un árbol nativo de América del Sur, el Quino o Cinchón y que debe su nombre a su descubridora, una mujer observadora y curiosa, la Condesa de Chinchón, esposa del Virrey Luis Fernando de Cabrera en 1638 en tierras del Perú, al observar que los nativos lo utilizaban en sus preparaciones medicinales. Sin embargo, su uso masivo sólo se dio unos dos siglos después, cuando los ingleses descubrieron sus propiedades como antimalárico.

La bebida original consistía en agua carbonatada con quina, con un sabor tan intenso y amargo (las dosis de quinina que se utiliza hoy son cinco milésimas de lo que se agregaba entonces), que los colonos británicos comenzaron a mezclarlo con Ginebra para que fuera más fácil su consumo: un primer coctel nacido de la necesidad.

Con los años se descubrieron otros profilácticos más efectivos contra la malaria, pero el Gin Tonic pasó a la historia como un clásico y la tónica como bebida comercial se consolidó como alternativa para paladares exigentes.

¿Qué la hace tan especial?
Su sabor amargo con un toque cítrico, aromas de hierbas y un regusto fuerte es irremplazable. Al igual que las gotas amargas, es un clásico en la preparación de cocteles, con el beneficio adicional de que la presencia de quina hace que brille bajo la luz negra lo que la hace única en los bares o discotecas.

Sus fanáticos le otorgan además propiedades medicinales como el ser un digestivo efectivo (promueve la secreción de saliva y enzimas gástricas y la motilidad de la pared muscular del estómago), ayudar a controlar los calambres, especialmente los nocturnos o ser un analgésico suave. No hay estudios científicos que avalen estas creencias, pero si es deliciosa, no presenta riesgos (Ojo, hablamos de las comerciales. El uso de quinina a secas sí puede ser muy, muy peligroso) y puede ser benéfica ¿Qué más se puede pedir?

De la clásica a las “experimentales”

Aunque la tónica no es tan popular en los mercados ni de norte ni sur América, en el mercado europeo tiene un nicho importante que ha llevado a los productores a pasar de la clásica agua tónica con lima a limón a otros sabores más exóticos como jengibre, sauco, pimienta rosa, cardamomo, lavanda o hierbas. Se encuentran además versiones light, otras más exquisitas que en vez de utilizar saborizantes utilizan quina real y reemplazan los endulzantes artificiales por naturales y algunas que se acercan más a la versión del siglo XIX, compuestas sólo de agua carbonatada y quinina amarga. Para los amantes realmente exigentes, se encuentran concentrados de tónica a los que se les agrega el agua carbonatada a voluntad para variar así la intensidad del sabor según el propio gusto.

Hay varias marcas de aguas tónicas “gourmet”, cada una para un público específico. Entre ellas:

Q Tonic: Suave, poco carbonatada, no demasiado dulce, con regusto a cítricos, es una marca recomendada para quienes quieren una tónica amigable y que le deje el protagonismo al licor con el que se mezcle.

Fentimans: Es la más cercana a una gaseosa. Con un sabor dulce y muy carbonatada, tiene un fuerte sabor a cítricos con notas de toronja y hierbas. Puede esconder perfectamente un licor de calidad dudosa.

Fever-tree: Equilibrada, no demasiado dulce pero tampoco excesivamente amarga. Deja un pequeño regusto final seco, agradable y que no abruma. Es una bebida que se puede utilizar como acompañante pero también se puede disfrutar sola, con hielo y una pizca de sal. ¿Un par de notas curiosas? Ferrán Adriá del Bulli, realizó una receta a base de Fever-tree en 2006 y es la tónica más premiada de las que existen.

¿Cómo consumirlas?

En nuestros países latinoamericanos el agua tónica se suele consumir como mezclador de cocteles, especialmente de ginebra y vodka, aunque también puede acompañar tragos dulces como el vermut para equilibrarlo. También se han comenzado a hacer experimentos con otras bebidas exóticas con resultados como el Sake tonic que debe ser consumido en una pequeña copa helada.

Sin embargo, es una bebida agradable y refrescante en sí misma y un acompañante perfecto para platos especiados, sabores intensos que necesiten un corte después del bocado o para potenciar un bocado de sal en una carne a la parrilla.

Algunas personas afirman que es un sabor al que hay que acostumbrarse, pero al hacerlo, se sabrá que es todo, y puro, placer.