Varietales según Miguel Brascó

Foto: Raquel Rosemberg

Foto: Raquel Rosemberg

Con el humor que lo caracterizó siempre Miguel Brascó escribió en el año 2000 una de las mejores descripciones de cepas de vinos que se encuentran en la literatura sobre el tema. Enemigo de la prosopopeya de los “conocedores”, se burlaba de expresiones como “El olor a flores blancas” o “Aromas a cuero de montura sudada”.

Este Bon vivant, poeta, escritor y experto en vinos afirmaba además que “Para tomar vino no hay que saber nada”; “No hay que dejarse impresionar por lo que dice la gente acerca del vino. Nadie sabe nada.” o “El mejor vino es el que más le gusta a uno”.

Acerca de los tintos

Cabernet Sauvignon

Señor inteligente, serio, el Cabernet. Introvertido, con poco sentido del humor. Algo agresivo pero muy interesante en todo lo que dice. Pero es el rey y cuando admite actuar amable llega a ser un encanto.

Malbec

Tipo agradable, vigoroso. De carácter abierto, siempre dispuesto a ayudar sin plantear problemas. Entra en la edad madura con gran dignidad, siempre amigo del Merlot y el Syrah. Del Cabernet, menos.

Merlot

Simpático, comunicativo, un poquito gay. Es el único que hace sonreír al Cabernet y con frecuencia se los ve juntos. La gente lo tiene por un frívolo. No equivocarse, si uno lo escucha dice cosas profundas.

Syrah

Un disfrutador de la vida, un sensual con frecuencia voluptuoso. De muy buenos modales, se relaciona fácil, pero no le presentes a tu pareja porque tiene tendencias claras al abuso de confianza.

Pinot Noire

Tipo difícil, vueltero. Todo el tiempo se propone grandes cosas y en general se queda por la mitad. Pero si llega, como hizo con el champagne, la gente aplaude, le paga lo que pida, es un placer.

Tempranillo

Galleguito inmigrante a quien se tenía para los mandados. Un día le llegaron parientes ricos de España y ahí se supo que era de familia bacana. Ahora lo reciben en todos los salones, lo tratan bárbaro.

Sangiovesse

Flaco un poco flojo, pero hace lo que tiene que hacer, tareas no muy exigidas, propias de gente joven, con poca experiencia laboral. Cuando era pobre le decían Lambrusco. Ahora pelechó y cambió de apellido.

Barbera

Tiene amigo tano llamado Bonarda y la gente medio los confunde. A él tanto le da. De origen humilde, no tiene pretensiones, trabaja bien en lo suyo, sin hacer ola. A veces mejor que bien: excelente, te digo.

Cómo son los blancos

Chardonnay

Señora high society siempre vestida de largo, toda suspiros. Jamás dirá nada ordinario ni la vas a encontrar gorda. Por supuesto inalcanzable para la gilada que más bien no le entienden cuando habla.

 Sauvignon Blanc

Rapidita seductora, toda glamour. Muestra las piernas, se ríe fácil, va adonde la inviten. Compite secretamente con Chardonnay. Nada le gustaría más que hundir a esa flaca en el oprobio y el descrédito.

 Torrontes

Hija natural de aventurero alemán culto pero irresponsable que pasó por Salta hace añares. Chica sensual, interesante, un poco payuca. Pero mirándola con atención uno le descubre sus orígenes preclaros.

 Semillon

De joven se enamoró de un pizzero y quedó desacreditada para siempre. Injusto porque es una chica bien, buenos modales, que sabe de literatura. No crea lo del pizzero y cásese con ella.

 Chenin blanc

Cuando se llamaba Pinot Blanc era delgadita y se mandaba la parte. Ahora que la destituyeron a Chenin engordó un poco y va menos a la peluquería. Pero es simpática, llevadera, hace el amor espléndido.

Riesling

Alemana seductora de piel muy fresca, buena para salir de vez en cuando pero no para formar pareja estable. Apenas formaliza ya se pone algo ácida. Entonces Riesling, como novia, digamos frecuente.

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