Reserva, Gran Reserva, Premium o Ultra Premium: ¿De qué estamos hablando?

Sabemos que son más costosos, que generan mayor respeto y que si se tiene una ocasión realmente especial, son estos vinos los que debemos tener a mano por su sello de garantía, pero, realmente ¿qué es un Reserva, un Gran Reserva un Premium o un Ultra Premium? ¿Qué los hace especiales?

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Dentro de todos los factores que influyen en la calidad de un vino (cepa, terreno, clima, tiempo de vendimia, etc.), la crianza, es decir, el tiempo que pasa el vino en bodega, es bien importante. Es en este momento donde el vino toma cuerpo y aparece ese carácter que lo hace único y que se debe al tiempo de reposo.

Sin embargo cuando se habla de Reserva Gran Reserva, Premium o Ultra Premium el significado varía según el país de origen del vino.

Por ejemplo, en España, la legislación establece que sólo se puede llamar vino de Reserva aquel que tiene un período mínimo de envejecimiento de tres años, de los cuales uno, tiene que ser en madera de roble, en el caso de los tintos, y de dos años, en el caso de los blancos y rosados.


Para los Gran Reserva, la legislación española establece que los tintos deben envejecer por lo menos 18 meses en barrica de roble y 42 meses en botella y los blancos 48 meses en madera y botella. Es decir, una crianza de mínimo 5 años.

En Chile la ley que regula los vinos establece que tanto los Reserva y Gran Reserva deben cumplir con el criterio de denominación de origen (que se elabora con uvas de alguna de las zonas vinícolas del país: Atacama, Coquimbo, Aconcagua, Central, del Sur).

Los Reserva, deben tener una graduación alcohólica al menos 0,5 grado superior al mínimo legal, para que se logre un producto de características organolépticas distintivas y propias, que podrá ser guardado en barrica.

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Se llaman Reserva especial, aquellos que tienen una graduación alcohólica al menos 0,5 grado superior al mínimo legal y que han sido almacenados en barrica de madera.

Y los Gran Reserva, deben tener al menos un grado superior al mínimo legal, poseer características organolépticas distintivas y propias y haber sido criados en barrica de madera.

En el caso de los términos Premium y Ultra Premium ya no estamos sometidos a una legislación específica sino al criterio de los sommelier de la casa productora. Ellos califican como Premium a sus vinos "estrella", esos en los que se han utilizado las mejores cepas y añadas, que cuentan con procesos de producción más arduos y cuidadosos y muchas horas de trabajo y concentración. Aunque el hecho de que califiquen un caldo como “Premium” no tiene una connotación legal, sí están arriesgando su credibilidad, porque es el sello de que es lo mejor, de lo mejor que pueden ofrecer.

Entonces ¿Cuál es la garantía de comprar uno de estos vinos? Que no sería rentable ni valdría la pena costear un proceso largo y que requiere mucho cuidado en una cepa cualquiera y por ello sólo llegan a recibir este proceso vinos pertenecientes a cosechas sobresalientes y que si es una bodega reconocida, el hecho de que los denominen de esta manera es una promesa de calidad. Por lo tanto, nos estamos llevando a la boca, lo mejor. Una sinfonía de aromas y sabores que garantizan un momento de felicidad.