Trece del Club de vinos Decanter destacados en los Argentina Wine Awards -AWA-

La importancia del vino argentino sigue creciendo en el mundo, y eventos como los Argentina Wine Awards, cuya versión 2014 destacó varios vinos del club de la buena vida, contribuyen mucho a ello.

Fotos: Twitter Wines of Argentina. En total fueron 18 jurados, 12 internacionales y seis nacionales. Para conocer la lista completa visite: www.winesofargentina.org. 

Fotos: Twitter Wines of Argentina. En total fueron 18 jurados, 12 internacionales y seis nacionales. Para conocer la lista completa visite: www.winesofargentina.org

Durante tres días, 12 jueces internacionales y seis argentinos cataron más de 650 muestras de vinos tintos, blancos, rosé y espumantes de 150 bodegas, tras lo cual entregaron cuatro trofeos regionales, 12 trofeos, 58 medallas de oro, 256 de plata y 276 de bronce. El colombiano Tulio Zuluaga de la comunidad Soy vino, estuvo presente como observador internacional, junto a pares suyos de otros países de la región, el objetivo de su presencia era actuar como veedores del concurso y, al mismo tiempo, probar vinos de diversas bodegas, para ayudar a establecer cuáles de ellos se acomodaban al paladar de los distintos países.
El viaje total fue de 17 días y la degustación para los observadores de más de 400 vinos, tras los cuales Tulio quedó gratamente impresionado, no solo por lo que probó, sino por lo que vio. “Una de las cosas que más me sorprendieron, es que en Argentina están trabajando unidos, no cada bodega por su lado, y en muchas, como en Familia Schroeder, hay una búsqueda por volver a métodos de elaboración que se usaban antes, por ejemplo la fermentación en cavas de cemento crudo, del que destacan la capacidad de dar una micro oxigenación que no se da en el metal”, anota.
Otra de las perspectivas que se vislumbra es la de dejar de clasificar sus vinos por cepas, y hacerlo por regiones, un poco al estilo del Viejo Mundo, para hablar de vinos de Tupungato, Mendoza y el Valle de Uco, en lugar de malbec, merlot, syrah… Pero esto no significa que las cepas dejen de tener importancia, todo lo contrario, otra de las cosas que identificaron los jurados de los AWA, es que además del malbec, Argentina tiene grandes posibilidades con cepas como el pinto noir en la Patagonia, el torrontés en Salta o los cabernet sauvignon de altura; además de que encontraron agradables sorpresas en bonarda y cabernet franc. Ahora lo que toca es seguir bajando el nivel a la comunicación del vino, para estar cada vez más conectados con el consumidor. 
Estos son los destacados del Club de vinos Decanter:

Oro
Tinto
Pulenta Estate cabernet sauvignon III 2011.
Vino de color rojo punzante y profundo. En nariz evidencia aromas especiados y algo de pimiento, frutos secos y delicadas notas a tabaco y humo. En boca se percibe su fuerza varietal, su estructura, potencia y taninos suaves y aterciopelados.
Blanco
Mendel Semillón 2013.
Vino tranquilo, digno representante de esta antigua cepa, en la que se adivinan notas varietales como flores blancas y miel, así como algunas notas herbáceas y de frutas tropicales que le dan complejidad. Su paso por madera le aporta notas de coco y ahumados suaves y un gran volumen y suavidad en boca. Es un vino complejo, elegante y muy agradable de beber.

Plata
Tintos
Saurus Select cabernet sauvignon 2012.
A la vista presenta un color rojo muy intenso que denota su madurez. En nariz es complejo, combinando aromas de frutos rojos maduros, pimienta negra y especias. Su paso por roble aporta notas de chocolate y café. En boca tiene muy buena entrada, con taninos dulces, intensos y bien equilibrados. Es un vino persistente, elegante y de buena acidez. 
Revancha malbec de Mendel 2012. Rojo intenso con reflejos violáceos, con aroma a frutas rojas y negras frescas (moras y cerezas negras) combinados con notas florales y violetas. De sabor frutado, buen cuerpo y excelente persistencia.
Saurus Barrel Fermented malbec 2012. Rojo profundo con destellos violeta. Generoso en aromas a fruta madura, con gran notoriedad de ciruela y grosella negra y en el fondo aromas florales y especiados. En boca posee un delicado toque a vainilla y chocolate; un vino suave y elegante, de largo final. 
Saurus Barrel Fermented pinot noir 2012. A la vista presenta tonalidades rojas y brillantes. En nariz se perciben aromas a frutos rojos como grosellas, frambuesas y frutillas. Por su fermentación en barricas de roble, se perciben notas a vainilla y cacao. En boca es muy frutado, con taninos dulces y buena acidez. 

Espumantes
Cruzat Clásico Extra Brut.
60% pinot noir - 40% chardonnay. Vino espumoso fresco, con notas cítricas y florales, y sutiles aromas a frutos tropicales. Presenta sabores persistentes que le aportan una personalidad única. 
Cruzat Cuvée Réserve Extra Brut. 75% pinot noir - 25% chardonnay. Vino estructurado y fresco, de acidez equilibrada por tener más azúcar añadido. Sutil color amarillo en nariz aporta aromas frutales como ananá, maracuyá y cerezas.
Rosa de los vientos Familia Schroeder 2013. A la vista presenta un llamativo color rosa y muy finas e intensas burbujas. En nariz se perciben elegantes notas frutales y complejos aromas a levaduras. En boca es frutado, fresco, de buen volumen y con largo final.

Bronce
Espumantes
Cruzat Cuvée Réserve Nature.
60% pinot noir - 40% chardonnay. Vino espumoso con aromas de frutas cítricas, tropicales y flores de sauco, jazmín, y tilo, totalmente amalgamado con los aromas fermentativos y de lisis de levaduras. Buena acidez y prácticamente sin azúcar añadido, para resaltar la frescura.  Cruzat Clásico Rosé Extra Brut. 80% pinot noir - 20% chardonnay. De atractivo y sutil color salmón, sorprende con aromas a frutos rojos y sabores frescos y persistentes. Para disfrutar solo o como aperitivo.
Deseado Familia Schroeder 2013. A la vista es un espumante de color amarillo verdoso, con muy finas burbujas. A la nariz es frutal, muy fino, con aromas a flores, aromas cítricos y otros más intensos. En boca es dulce, frutado, de buena acidez y buen volumen.

Blancos
Pulenta Estate pinot gris 2013.
De color amarillo verdoso, con notas aceradas. Se trata de un blanco reserva sin crianza en madera, y aun así con gran intensidad aromática –de un orden más frutal–, que recuerda a manzanas verdes, cítricos y flores blancas, el cual resulta refrescante y persistente en boca, con una acidez adecuada y un final prolongado y agradable.