Saber escoger el espumante de fin de año

Por Ana Cristina Cano/ Sommelier Decanter

Fotos Shutterstock

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Va llegando el fin de año y con él, celebraciones, reencuentros, más  la estridente queja:  “Me vendieron  el espumante mal etiquetado”.  Pues bien, a fin de desaparecer el repetitivo reclamo pondré sobre la mesa algunos temas que nos llevarán a concluir que la etiqueta está bien puesta y las gafas también.

Por ahora partamos del descontento como tal, este surge cuando al comprar un vino espumante seco (champaña, cava, gasificado, etc.), esperamos que su dulzor sea casi inexistente como sucede en los vinos tranquilos secos (blanco, rosé, tinto), pero aunque ambos son catalogados como secos, su cantidad de azúcar es muy diferente.

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Mientras un vino tranquilo cuenta con menos de 5 gramos de azúcar residual, un espumante podría tener de 17 a 35 gramos por litro. La inconformidad del comprador, más que ser una cuestión de gramos, es un tema de desengaño al percibir  en copa una sensación que sin ser desagradable no era  la esperada.  Si a esto se suma que el personaje sigue las leyes del maridaje más que las de Dios, ya podrán imaginarse la situación, no se perdonará haber comprado el acompañamiento “inadecuado”.

Por esa razón, al momento de seleccionar un vino conviene tener en cuenta que su clasificación en relación con el contenido de azúcar es diferente para ambos grupos:

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En los vinos tranquilos cuya característica principal es la ausencia de burbujas, encontramos los siguientes:

  •  Seco:                    menos de 5 gramos de azúcar por litro de vino.
  • Abocado:              5 a 15 gramos de azúcar por litro.
  • Semiseco:             entre 15 y 30 gramos de azúcar por litro de vino.
  • Semidulce:          30 y 50 gramos de azúcar por litro de vino.
  • Dulce:                  con más de 50 gramos de azúcar por litro de vino.

Para los espumantes con su fiesta de burbujas originadas por la presencia de gas carbónico, el esquema es diferente:

  • Brut nature:         hasta 3 gramos de azúcar por litro, sin ser añadido.
  • Extra-brut:           hasta 6 gramos de azúcar por litro.
  • Brut:                     hasta 15  gramos de azúcar por litro.
  • Extra seco:           entre 12 y 20 gramos de azúcar por litro.
  • Seco:                    entre 17 y 35  gramos de azúcar por litro.
  • Semiseco o Demi Sec:  de 35 a 50 gramos de azúcar por litro.
  • Dulce:                   más de 50 gramos de azúcar por litro.

 
Cabe destacar que si bien ambas clasificaciones son las más estandarizadas a nivel mundial, no son una camisa de fuerza para los países productores, cada uno es libre de adherirse o no a estas sugerencias, algunos cambian ligeramente los porcentajes de contenido de azúcar y otros aumentan o disminuyen la variedad de vinos en relación con nuestro tema, el dulzor. Ejemplo de esto son los espumantes argentinos, en los que  se incluye una categoría más, de la siguiente manera:

  • Nature:                 menos de 3  gramos/litro.
  • Brut Nature:         menos de 7  gramos/litro.
  • Extra Brut:            menos de 11  gramos/litro.
  • Brut:                     menos de 15 gramos/litro.
  • Demi Sec:             de 15 a 40  gramos/litro.
  • Dulce:                    más de 40 gramos/litro.

No importa cuál sea el vino que se compre, lo importante es que sea el que más se acerca a los gustos personales.