Tempranillo: La cepa insignia de Rioja, España

La mayoría de este nórdico territorio español está sembrado con esta uva tinta, caracterizada por su equilibrio y baja acidez.

Algún tempranillo salió una vez de Argentina y uno que otro país viticultor habrá intentado su cultivo en el mundo, pero esta variedad tinta es oriunda de Rioja, España, única región del mundo que la produce hoy de forma intensiva. El tempranillo ocupa en la actualidad más de 30.000 hectáreas de la región, lo cual representa 65 % de los sembrados de uva de la misma, en una zona donde esta fruta constituye prácticamente un monocultivo.

Además del tempranillo, en Rioja existen otras variedades tintas como la garnacha, la mazuelo, la graciano y la maturana –poco común–, pero ninguna llega a tener la importancia de la tempranillo. Prueba de ello es que empresas como Bodegas Altanza –que posee 15 referencias distintas– solo usan tempranillo. Con respecto a las variedades blancas, tienen menor importancia en la región, aunque existen aún más DOC blancas que tintas: viura, malvasía, garnacha blanca, tempranillo blanca, maturranga blanca, turruntes, chardonnay, sauvignon blanc y verdejo.

Todavía será hoy posible encontrar algún vino de Rioja con uva cabernet sauvignon, pero debe tratarse de producciones de ya hace varios años, antes de que el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja dejara como únicas cepas con DOC Rioja, las tintas ya mencionadas y prohibiera la siembra de uvas no locales. Una buena pista para cuando se está en la tienda o supermercado frente a las góndolas de los vinos españoles, si es Rioja y es tempranillo, ya hay un buen comienzo.

Sobre las características de la tempranillo, Ervigio Adán Ruiz, Export Manager de Bodegas Altanza, empresa que nació en 1998, manifiesta que se trata de una uva que madura prontamente, es decir, temprano, de ahí su nombre. “Esta variedad tarda en brotar, pero una vez lo hace madura con gran rapidez, además es la reina del envejecimiento, así que se mantiene muy bien en vinos de crianza y en largas guardas”, anota.

Equilibrada y muy completa, la tempranillo produce vinos suaves, frescos, frutados, algo especiados y muy poderosos, y va muy bien con pastas, risottos con salsas suaves, asados, pescados de río, guisos, embutidos y quesos suaves. Es con esta uva que Bodegas Altanza ha producido vinos que han alcanzado los 95 puntos en el Wine Advocate de Robert Parker, como el Club Lealtanza reserva 2005 y con la misma que ha obtenido muchos reconocimientos más para este y otros de sus vinos.

Como a Colombia llegan menos los vinos del Viejo Mundo, Ervigio Adán Ruiz invita a experimentarlos para ampliar el horizonte gustativo y olfativo, eso sí, siempre teniendo una buena copa y la temperatura adecuada. “Hay una diferencia muy grande entre vinos del Nuevo Mundo y vinos del Viejo Mundo y es bueno que quienes están interesados en este tema, prueben, comparen y, finalmente, construyan sus propios gustos”, concluye.