Negocios temáticos de bebidas

De ir a una tienda, heladería, bar o café en algunos de los cuales se podía consumir desde un tinto hasta una cerveza, el mercado se convirtió en un negocio específico para cada tipo de bebida, donde lo sólido pasa a un segundo plano. Una mirada a algunos de estos lugares en Medellín.

Club de vinos Decanter. Por casi una década el club de la buena vida se ha dedicado a la promoción de la cultura del vino y la venta de etiquetas de gran calidad, con alternativas de suscripción muy atractivas para sus socios, información y eventos permanentes, labor que hoy se refuerza con una sede con show room y espacio para consumir los productos en el lugar. El vino sigue siendo el protagonista, pero como se hizo evidente en el catálogo de productos de fin de año, hoy la oferta resulta más completa.

Más de cien etiquetas de vinos provenientes de Chile, Argentina, Uruguay y España; tintos, blancos, rosé, espumantes y jereces de diversas cepas, estilos y complejidades, forman parte del completo portafolio del club, en un espacio que, además, albergará muchas de las charlas, catas y eventos que tendrá el club en adelante.

¿Dónde? Cra. 33 No. 5G-54 (Barrio Provenza)

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Café Pergamino. En Colombia un tinto puede comprarse en cualquier esquina, pero un buen café, a pesar de ser un país productor, escasea. Eso lo tienen claro los promotores de Café Pergamino, un negocio nacido en 2012 en la Vía Primavera de Medellín y una nueva apuesta de Café de Santa Bárbara, empresa familiar de gran trayectoria en la producción y exportación de café. Pedro Miguel Echavarría, uno de los responsables del área de exportaciones, anota que cuando empezaron a exportar se dieron cuenta de que había un mundo por explorar en su producto y a preocuparse por asuntos como cafés de calidad, orígenes, procesos… y, por el mismo camino, tomaron la decisión de abrir su propia tienda, donde no venden solo sus cafés y que en menos de un año ya fue reconocida por los Sprudgie Awards como la mejor tienda de café nueva del mundo en 2012.

Así, Café Pergamino es un lugar muy agradable, con buena música y WiFi, donde los clientes cuentan con cuatro orígenes –Loma Verde y Santa Bárbara (los propios), uno del municipio de Inzá, Cauca, y el yigarcheffe de Etiopía–, que preparan tipo espresso (aquí se cuentan todas las preparaciones con infusión a alta presión) o filtrado (como el tinto). La regla de oro es que todos los cafés se preparan al instante y, dependiendo del interés del cliente, se le explica su origen, el proceso, etcétera, “si hay interés, porque no queremos ser pesados”, anota Pedro.

Hay para escoger ocho preparaciones a base de espresso, que incluyen el cappuccino, el latte y el chaqueta –espresso con panela rallada–, tres filtrados que hacen en prensa francesa o Chemex y cuatro fríos, todos preparados por personal capacitado en barismo y asuntos generales de la bebida. Si queda antojado le venden para llevar a casa bolsas de 100 o 360 gramos y si se enamora del lugar, como pasa, pero no es muy cafetero, primero pruebe, porque este es el sitio para hacerlo; ya si no lo logra, tranquilo, el té y el chocolate no están ausentes de la carta e incluso podrá toparse con alguna cerveza o gaseosa, además su repostería y comidas livianas bien valen la pena.

¿Dónde? Cra. 37 No. 8A-37 (Vía Primavera) 

Pergamino ofrece buen café y snacks para acompañarlo, música que permite conversar y un ambiente inmejorable.

Pergamino ofrece buen café y snacks para acompañarlo, música que permite conversar y un ambiente inmejorable.

Namasté. Cinco experiencias de vida diferentes, pero que en algún punto tocaban con el té, hicieron que cinco socios se le midieran a abrir un mercado de té en Medellín. Se trata de Namasté, un pequeño y encantador local del barrio Provenza en el que se ofrecen 20 mezclas distintas de la bebida, que se venden preparadas en agua, latte o frías y que también están disponibles para llevar a casa y prepararlas allá.

Catalina Vásquez, una de las socias, anota que esas 20 mezclas están divididas en cuatro bloques. Los primeros son los tés de origen (puros: negro, blanco verde, azul y rojo), tropical (los mismos con mezclas de frutas deshidratadas, frutos secos…), latte (los recomendados para preparar en leche, que son a base de té negro, pero especiados), y sensación (mezclas más atrevidas con toques cítricos y mentolados). Este es el stock inicial, pues su norte consiste en ofrecer más alternativas, ahora mismo están pensando en hacer smoothies, también con el té como base.

En Namasté predomina el blanco, con acentos de colores fuertes como el verde, azul, naranja y rojo, que al mismo tiempo definen los distintos estilos de té y, además de sus ricas bebidas, cuentan con productos de panadería y repostería. Como buen mercado, se puede ir a comprar té para llevar a casa, al igual que utensilios para su preparación y almacenamiento como infusores y endulzantes.

¿Dónde? Cra. 35 No. 8A-59

Namasté es un lugar colorido y fresco con tés para todos los gustos.

Namasté es un lugar colorido y fresco con tés para todos los gustos.

Tapioca Shakes. Otro lugar especializado en té, pero algo diferente a Namasté, pues allí se prepara el bubble tea, bebida a base de té en polvo (deshidratado), fría tipo smoothie y con bolitas de mandioca en su interior. Se trata de la iniciativa de Camilo Ramírez y Juan Pablo Ramos, arquitectos y amigos, que se asociaron para poner el negocio de esta bebida que nació en Taiwán, donde se popularizó en la década de 1980 para esparcirse después por todo el sudeste asiático, América del Norte, Australia y Europa. En Colombia todavía no se conoce mucho, pero en otros países de América Latina como México y Perú es muy popular.

Si bien existen variaciones, la mayoría de los bubble tea contienen té solo o mezclado con frutas, leche, hielo y el ingrediente más diferenciador: bolitas de tapioca (o mandioca, almidón extraído de la yuca) que, tras un proceso de hidratación, toman la consistencia de gomitas. La versión de Tapioca Shakes, algo más espesa de la que conocían sus creadores, es preparada en licuadoras profesionales que dan esa textura cremosa que buscaban (normalmente se bate a mano). Ofrecen 32 sabores deshidratados con componentes naturales –que se pueden combinar, lo cual acrecienta el número de opciones–, con clásicos como té verde y negro, y otros como sandía, coco y chocolate, todos importados y que pueden acompañarse con los clásicos macarons franceses.

Su recomendación es consumir la bebida en leche –entera, deslactosada o descremada– y experimentar las distintas alternativas, algunas más exóticas como el taro, almidón dulce de Filipinas con un sabor bien particular, y otras tan clásicas como piña o maracuyá. Puede ser endulzado con azúcar o endulzante dietético y se “corona” con crema chantillí; para quienes la prefieran en agua, los sabores que más se acomodan son el té verde y negro. “Refrescante, fría, pero no helada”, así describen el bubble tea Camilo y Juan Pablo, que además sacaron lo mejor de su profesión para adecuar su local, con apoyo del diseñador gráfico José Luis Ortiz.

¿Dónde? Centro comercial Santafé Medellín.

En Tapioca Shakes hay dos tamaños y más de 30 sabores para elegir.

En Tapioca Shakes hay dos tamaños y más de 30 sabores para elegir.

Apóstol y 3 Cordilleras. Las cervecerías artesanales o microcervecerías se han ganado un merecido espacio en el mercadlo local y nacional de las bebidas, y en Medellín brillan desde hace unos años Apóstol y 3 Cordilleras. Ubicada en el municipio de Sabaneta, la primera sigue la línea alemana y belga, con cervezas ale y lager tipo Weizen, Helles, Marzen y Bock (del primer país), y Dubbel, del segundo; y la segunda, cuya sede se encuentra en el barrio Colombia, se enfoca en el estilo ale.

Estrictamente hablando, las microcervecerías de Medellín no podrían clasificarse como “tiendas de bebidas”, pues son bastante más grandes y sus productos se venden en diferentes lugares, pero lo cierto es que ambas ofrecen su tour cervecero, que durante una noche a la semana las convierte en un espacio abierto al público en el que la reina es justamente la cerveza. Se trata de una oportunidad para dar a conocer sus instalaciones, concepto de negocio y productos, que ha sido muy bien recibida por los amantes de la bebida.

En Apóstol el tour cervecero se lleva a cabo los jueves de 6.30 a 9.30 p. m. y tiene un valor de $25.000; incluye recorrido por la planta, degustación de siete tipos de cerveza con su respectivo maridaje y una copa cervecera marcada. 3 Cordilleras también invita los jueves, pero entre 5.30 y 10.00 p. m. a aprender sobre el proceso de elaboración de sus cervezas y probar cinco de las mismas, resolviendo inquietudes acerca de ellas en la sala de cata; su costo es de $18.000 por persona.

¿Dónde?
Apóstol: Cra. 49 No. 60 Sur-110, Sabaneta
3 Cordilleras: Calle 30 No. 44-176

El plan de tour cervecero permite disfrutar de los distintos sabores y, al mismo tiempo, conocer sobre el proceso de elaboración de la bebida.

El plan de tour cervecero permite disfrutar de los distintos sabores y, al mismo tiempo, conocer sobre el proceso de elaboración de la bebida.