Cerveza rosé, ¿qué es esa vaina?

Su etiqueta es color rosa, ¿y su contenido? Se trata de la primera cerveza rosé colombiana, una propuesta de 3 Cordilleras que busca ampliar la cultura cervecera, trayendo nuevas tendencias al país.

Texto: Paula González / Fotos: Cortesía 3 Cordilleras

No es producto de una casualidad. Es el resultado de una investigación profunda y de un largo trabajo. Cuando Juanchi Vélez, el “abad cervecero” y cofundador, y Fabián Álvarez, maestro cervecero de 3 Cordilleras, fueron invitados a conocer más de 15 microcervecerías artesanales en Europa, principalmente en Holanda, Bélgica y Alemania, se sorprendieron de la gran aceptación que estaban teniendo las cervezas frutales, ricas en aromas, sabores y colores, en los bares y restaurantes de ese continente. 

Presenciar esto y seguir la tendencia mundial de producir y consumir productos más saludables, más naturales, más suaves, más frescos, los animó a “colombianizar” esas recetas y desarrollar la primera cerveza rosé en Colombia. Se trata de una exquisita mezcla de frutas de acá y de allá: fresas, frambuesas, moras y cerezas. Tiene malta, trigo, lúpulo y levadura. Con apariencia turbia y sedimento. Con menos grados de alcohol (3.83 grados), un sabor dulce y refrescante.

Todas estas cualidades llevan a pensar que es hecha especialmente para mujeres, pero no. Es posible que muchas de ellas hagan parte de los nuevos paladares por ser una cerveza más suave y menos amarga, pero también buscan conquistar otros consumidores a quienes les guste explorar nuevos sabores.

“Me pareció como un sabor diferente y suave… es dulce pero no hostigante, y no me sabe a la cerveza de siempre”, así lo describió una consumidora que antes no tomaba cerveza, y la rosé le resultó ideal para su gusto. 

“Con sus diferentes tipos de cervezas, Blanca, Mestiza, Mulata, Negra, 6.47, y ahora la Rosé, 3 Cordilleras busca que la gente vaya creando sus gustos cerveceros. Todas tienen las propiedades que caracterizan a nuestras cervezas: diferente sabor, diferente aroma, diferente color. Nos gusta explorar lo que hacen otras microcervecerías en el mundo, interpretarlo y adaptarlo. Nuestro mayor interés es crear cultura cervecera”, afirma Juanchi Vélez, el abad cervecero.

Según Juanchi, en lo único que se parece al vino rosé es que ambos resultan ideales para disfrutarse en momentos similares: tardes soleadas con amigos, momentos refrescantes de piscina o playa, un aperitivo tempranero. Un pescado suave, un ceviche, una ensalada con queso azul y frutos rojos, pueden ser opciones deliciosas para acompañarla.