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Julián Estrada

En cada plato del restaurante Queareparaenamorarte de El Retiro, Antioquia, su creador pone un bocado de lo aprendido en 30 años de carrera como investigador y escritor de la cocina colombiana. Julián Estrada, antropólogo de la Universidad de Antioquia, se ha movido entre las cocinas y los medios escritos, participando en diversas investigaciones, como Colombia de sal y de dulce –con la Presidencia de la República– e Invitando a investigar la cocina popular colombiana –con el Sena– y ha escrito innumerables columnas para medios como El Mundo, Vivir en El Poblado –en el que creó su inolvidable personaje Doña Gula–, Avianca en revista y Semana, entre otros.

Hoy, si soltar su pluma, dedica gran parte de su tiempo a su restaurante Queareparaenamorarte, una propuesta de cocinas regionales de Colombia que integra a decenas de proveedores artesanales de productos como suero costeño, chorizos, vinagres, aceites, cocadas y más. Somos unos afortunados de que nos acompañe hoy en el blog del Club de vinos Decanter, con su columna quincenal Apuntes de servilleta.


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Raquel Rosemberg

Sabores que matan

Debo presentarme ante un público colombiano y contarle quién soy. Difícil poner en palabras una vida, pero lo intentaré. Lo primero que quiero decirles es que soy porteña, una marca de nacimiento, tanto como lo que me fue relacionando con el periodismo gastronómico. Entonces, el comienzo de esta historia, con mucho de pasión, hay que buscarlo casi en mi cuna. A mi familia debo adjudicarle parte importante de culpa: un padre austríaco, de muy buen paladar, con restaurante en el centro de Buenos Aires, y una madre amante de la cocina, que me mimaba con postres franceses o el mejor de los chocolates, y una casa en la que siempre había algo rico a prueba de antojos repentinos. 

Con el tiempo, cuando debí elegir una profesión, estudié terapia ocupacional y me dediqué a trabajar con pacientes psicóticos a través de la comida. Dejé esa carrera, estudié ciencias de la comunicación y mientras lo hacía, me pagaba los estudios… cocinando. Promediando los mismos, debí optar por una especialización, nuevamente recurrí al placer y así empecé a dar mis primeros pasos en la coordinación periodística de un programa televisivo gourmet. A esa colaboración le siguieron varios trabajos: la redacción del suplemento Ollas y sartenes, del diario Clarín; la edición de la revista Obsession y la edición de la revista El Conocedor, entre muchos otros que me permitieron –mientras escribía e investigaba– probar, probar y probar.
Simultáneamente fui metiéndome “con todo” en otro mundo que me apasiona: el género negro. Me di cuenta de que tenía una forma particular de leer aquello que llegaba a mis manos: rastreaba en los textos de novelas policiales las comidas y bebidas que dejaban sus marcas. Fruto de ese trabajo fueron varias colaboraciones en diferentes medios y mi primer libro, Sabores que matan, comidas y bebidas en el género negro y criminal. Hoy, además de la labor periodística, soy responsable de América Latina (exceptuando Brasil) del Premio The World´s 50 Best Restaurants.

La historia es más larga, pero resulta difícil resumir en unas líneas mi encuentro con el placer, este constituye solo el principio. Por suerte aún no conozco el final.

Visite su blog: saboresquematan.com  


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Dionisio Pimiento

Sibarita, amante de la comida, de la bebida, de la sal y el dulce, de viajar, de leer, de escribir, de contar historias envolviendo, de descubrir siempre. ¡Vamos por una nueva reflexión gastronómica más allá de la cocina!


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Ana Cristina Cano

La sommelier fonoaudióloga

Con la entonación adecuada, la dicción correcta, la rapidez esperada y la pronunciación deseada, características vocales que dan el sello a un fonoaudiólogo, Ana Cristina Cano Vieira entona su discurso acerca del vino. Todavía atiende sus pacientes a domicilio, niños con algún problema fonoaudiológico, pero en las noches, copa en mano, ahora se desempeña también como sommelier.

Todo empezó cuando su hermana se casó con un español y se quedó viviendo en España. Cuando Ana fue a visitarla, veía cómo todos hablaban sobre los vinos que se tomaban, en un lenguaje que a ella le resultaba ajeno: “En ese contexto, era como no saber leer”, recuerda, y como a ella le gustaba el vino, decidió que no quería ser una “analfabeta” y se matriculó como estudiante de “El mundo del vino en la restauración. El sumiller” en la Universidad Politécnica de Valencia, en donde se graduó en 2010, y a la que ha regresado los últimos años para hacer actualizaciones.

Su llegada al Club de vinos Decanter es ya un asunto del destino, pues en cenas que hacía en su casa, Ana recibió un par de veces botellas de Riglos, Estampa y Secreto, vinos que le causaron una grata impresión. A la par, ella veía cómo algún vecino dejaba junto al shut de basuras las cajas del club, hasta que un día preguntó de qué se trataba y supo que las delicias que le habían obsequiado eran traídas, justamente, por Decanter. Sin pensarlo, Ana tocó las puertas del Club de la buena vida para ofrecer sus servicios, con la suerte de que estaban buscando a alguien de su perfil. Así, ella se desempeña hoy como sommelier del club en Medellín, realiza catas privadas y cursos sobre el conocimiento del vino y es una de nuestras colaboradoras permanentes.

Hoy su vida cambió gracias a una bebida que la enamora, y ha entendido que aprender de vinos es una herramienta maravillosa para saber qué hay detrás de cada botella, y cómo esta esconde la historia de una región, de una bodega, de un enólogo y su equipo, la historia misma del vino en general. “No estudié para criticar los vinos, sino para vivirlos, para disfrutarlos con más conocimiento y saber cómo maridarlos”, concluye Ana.


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Asociación Sommelier de Colombia

La Asociación Sommelier de Colombia –Assdec– es una entidad sin ánimo de lucro, cuyo objeto principal es el de gerenciar el desarrollo de esta actividad en el país, profesionalizar y jerarquizar al sommelier, contribuir al mejoramiento de la industria gastronómica y al progreso de la economía regional. Su sede principal está en Bogotá, pero también cuentan con miembros asociados en otras ciudades; la entidad organiza actividades constantes como catas de vinos y otras bebidas espirituosas, destilados, cafés, aguas, aceites y otros productos.