Aprende sobre los vinos kosher

Los alimentos y bebidas kosher son los que cumplen con las leyes Kashrut, es decir aquellas que rigen la dieta de la comunidad judía al establecer qué es apto y qué no para ser consumido, en otras palabras, qué es puro y qué no lo es.

Y los vinos también entran en esta denominación. En la siguiente entrada te contamos qué se tiene en cuenta para que un vino sea kosher, que más que diferenciarse por varietales o técnicas, se diferencia por el proceso de elaboración. 

  FOTO TOMADA DE THEJEWISHWEEK.COM

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1. Para los judíos el vino representa santidad e individualidad, por eso solo lo deben producir personas que pertenezcan a su comunidad.

2. El cultivo, el cuidado de las cepas, la cosecha, la elaboración, la crianza y el embotellado son supervisados por una persona cualificada, generalmente el rabino.

3. El viñedo debe tener mínimo cuatro años y está prohibido sembrar otro tipo de productos cerca de este. Además, cada siete años debe reposar, salvo si cambia de propietario.

4. El último abono orgánico se realiza dos meses antes de la cosecha, la cual debe ser manual y muy selectiva: solo se utilizan las uvas sanas, enteras y completamente maduras. 

5. La manipulación y prensado de las uvas están a cargo únicamente del rabino.

6. La vinificación inicia con el llenado de agua de los tanques, en intervalos de 24 horas. Solo están permitidos los tanques de acero inoxidable.

7. Está prohibido añadir levaduras seleccionadas, enzimas, bacterias o clarificantes, a excepción de la bentonita (arcilla de grano muy fino con poder decolorante).

8. Para evitar que el vino pierda su pureza, todo en la bodega está sellado para que ninguna persona que no sea judía pueda verlo.

9. Las botellas, que deben ser nuevas, y los corchos han de tener el sello kosher, que es dado por el rabino si considera que cumplieron rigurosamente las reglas de elaboración.

  FOTO TOMADA DE IPROFESIONAL.COM

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10. El rabino es quien certifica la calidad del vino, que sea realmente kosher. La etiqueta de la botella indica la empresa, la bodega o el nombre del rabino que lo acreditó.

11. Finalmente, la apertura y el servicio del vino también están a cargo de un judío, si no se hace así pierde su condición de sagrado. 

Con todo esto, se observa que la elaboración de los vinos kosher está cargada de simbolismos propios de la cultura judía, buscando así la máxima pureza para poder consumirlos y beneficiar tanto al cuerpo como al alma.

Estos vinos se beben en las diferentes festividades, tal como el Shabat y la Pésaj (Pascua judía), en la que consumen cuatro copas de vino.