Los vinos llegan al fondo del mar

En la actualidad las casas vinícolas sumergen sus vinos en el océano para lograr bebidas de mayor calidad. Aquí te contamos más de esta tendencia que toma fuerza.

vinos bodegas submarinas

En 1998 se encontró un lote de champaña Diamant Bleu 1907 en un carguero derribado durante la Primera Guerra Mundial, mientras iba camino a la corte imperial del zar Nicolás II de Rusia. Cuando el lote de esta bebida fue subastado se pagaron 275 mil dólares por el mismo.

Esta y otras escandalosas ventas se dan porque las botellas de barcos naufragados conservan propiedades que las hacen digeribles y al mismo tiempo adquieren características diferentes a las de sus pares terrestres.  

Según los estudios realizados por el Laboratorio Excell Ibérica de Logroño, de La Rioja los vinos que son atesorados en lo profundo del agua se caracterizan porque:   

- Tienen mayor intensidad de color y brillo.

- Los vinos blancos tienen tonos verdosos y los tintos, azulados.

- Disminuyen los aromas herbáceos y vegetales.

- Tienen mayor intensidad, complejidad y concentración aromática.

- Se destacan los aromas primarios frutales y florales, así como la salinidad y la mineralidad.

- Los aromas de madera son más nítidos cuando los vinos han tenido crianza o contacto con este material.

Debido a esto, países como España, Italia y Francia  han empezado a crear bodegas submarinas para añejar sus vinos, e incluso otros tipos de licores como el ron, el  whisky o la cerveza.

Para turistas de todo el mundo estos sitios resultan muy atractivos. Usualmente ellos pueden disfrutar de una cata a bordo de un barco y conocer las bodegas oceánicas mientras bucean y disfrutan del paisaje marino. Incluso, algunas empresas donan parte de sus ganancias a programas para la conservación del mar y estudio del mismo, lo que hace a este plan más atractivo.

Sorprendentemente quienes más consumen este innovador producto no son los europeos, sino que el mercado se mueve mejor en países como Japón, China y, especialmente, Rusia.