Señorita Vino, blog para amantes del vino

Americana de padres peruanos, Pamela C. Pajuelo, Certified Specialist of Wine, lidera Señorita Vino, un blog que sirve como foro para quienes deseen aprender más sobre el vino. Su comunicación va especialmente enfocada a mujeres latinas.

Pamela C. Pajuelo es la Señorita Vino, bloguera latina en Estados Unidos.

Educarse sobre el vino y compartir sus hallazgos con sus lectores son las grandes motivaciones de Pamela C. Pajuelo, que cuando no escribe en su blog Señorita Vino, colabora para otros medios como The Latin Kitchen, de la publicación Latina Magazine. Certificada como especialista en vino por la Society of Wine Educators, Pamela también completó el programa en educación y gerencia enológica, curso de extensión de la Universidad de California –Ucla–. ¿Su deseo? Que sus seguidores adquieran conocimientos prácticos acerca del vino, para un mayor disfrute y siempre con un consumo responsable.

Entre viaje y viaje, para probar directamente los vinos de las distintas regiones del mundo, la Señorita Vino nos respondió algunas inquietudes por vía correo electrónico.

Más allá de su herencia de sangre italiana y siria, que ya de hecho la pone en contacto con el vino y la buena mesa, ¿de dónde cree que sale su gusto por estos placeres?
Antes de acabar mis estudios en la Universidad de California, viví en Ginebra, Suiza, durante un verano, trabajando de cajera en un supermercado para mejorar el dominio del francés. Estando allí, a través de una de mis roomates, conocí un suizo que un día nos invitó a cenar en un restaurante situado en la campiña fuera de la ciudad. La verdad es que ni siquiera recuerdo el nombre del restaurante, pero lo que sí me impresionó fue que él pidió un vino tinto para acompañar la cena y, por primera vez, descubrí la maravilla del maridaje y el placer de disfrutar de una botella de vino en un lugar bello, con gente agradable.

¿Hace cuánto nació Señorita Vino y cómo ha sido el proceso?
La idea surgió hace unos tres años. Estuve en una conferencia sobre redes sociales en la que había un taller sobre cómo escribir un blog, aun manteniendo un trabajo de tiempo completo. En ese entonces yo escribía un blog sobre mercados públicos cercanos a mi casa o que había visitado en mis viajes. Tras las sesiones de ese día, siete de los asistentes a la conferencia nos fuimos a tomar algo, y una de ellas comentó que no había blogueras latinas que escribieran sobre el vino; en ese instante se me ocurrió lanzar un blog que, en vez de tener notas sobre catas o temas esotéricos sobre el vino, se dedicaría a educar a las mujeres latinas acerca de la bebida, a enseñarles que el vino es para todos y que uno no tiene que tener un conocimiento enciclopédico para gozarlo.

Por mucho que tratemos de hacer más cercano el vino a la gente, aún nos dominan las rebuscadas notas de cata y ciertos conceptos que alejan al consumidor final, ¿cuáles son sus estrategias para acercarlos?
Como te habrás dado cuenta, rara vez cuelgo notas de cata, prefiero explicar el “porqué” cuando se trata de catar el vino. Por ejemplo si una nota dice que en el vino se detectan sabores de vainilla, les explicaría a mis lectores que el olor a vainilla viene del roble en que se añejó ese vino, no de la misma uva; lo mismo se puede aplicar a conceptos más complejos del mundo del vino. Cuando hablamos de la vinicultura, estamos en un mundo científico, igual cuando consideramos el proceso fisiológico del sentido del olor y del paladar. Yo trato de explicar estos conceptos de la manera más sencilla, con sentido del humor, para disminuir cualquier elemento de esnobismo o de elitismo.

¿Cómo cree que podríamos describir de forma más amigable los vinos para que los consumidores comprendan mejor?
Yo diría que tenemos que usar un estilo de comunicación y presentación sencillo; ante todo, el consumidor debe entender que no hay una manera “correcta” de apreciar el vino; cada uno tiene su paladar y su estilo de aprender. Cuando estudié en la Ucla, los maestros más efectivos eran los que presentaban el material de tal modo que me hacían sentir como si estuviera parada en un viñedo, no sentada en una sala sin ventanas con una presentación de PowerPoint. La mejor manera de llegar a conocer el vino es experimentándolo. Me parece que las compañías de vino se están dando cuenta de que las catas informales son una de las formas más efectivas para que la gente, en especial la generación que en Estados Unidos se conoce como “millennials” (25 a 35 años más o menos), descubra el vino. Y para que el vino sea más accesible al consumidor, resulta fundamental hacer ese vínculo entre vino y comida. A mí me encanta comer, y el vino hace que disfrutemos más los sabores y la textura de ciertos platos.

¿Qué es lo mejor del vino?
Para mí, lo bello del vino es que sirve para unir a la gente. Hacemos brindis con el vino; lo regalamos en ocasiones especiales; lo servimos con nuestras recetas de familia; pedimos una copa (¡o dos!) cuando salimos con nuestras amigas.

¿Cuáles son sus vinos favoritos? ¿Blancos o tintos? ¿Espumantes o dulces? ¿Nuevo o Viejo Mundo? En fin...
Esa es una pregunta difícil de contestar, porque ciertos tipos de vino me gustan en ciertas ocasiones. Últimamente me están gustando vinos hechos con cepas más o menos desconocidas. Diría que prefiero el vino tinto, pero hay un montón de vinos blancos que también me encantan.

¿Cuál es la mejor ocasión para consumir vino?
Cada día se presenta una ocasión para consumir vino, sea con un plato predilecto, en una fiesta relajándote con un ser querido al final del día.

Denos unos consejos para disfrutar cada día más la bebida...
Traten de probar todo tipo de vinos –dulces, secos, blancos, tintos, desconocidos, famosos–, pronto se darán cuenta de cuáles tipos prefieren. Y no dejen que nadie les haga sentir incómodos si apenas están aprendiendo a disfrutar el vino. Busquen tiendas o bodegas en las que se sientan relajados y donde los empleados los traten bien. Lean libros y artículos de revistas sobre el vino y organicen catas divertidas en casa; inviten a un grupo de amigos y pídanle a cada uno que lleve un vino distinto. Sirvan tapas y bocaditos y así van aprendiendo de maridaje, también.

¿Su mejor maridaje?
Me encanta el sauvignon blanc con el arroz con pollo peruano.