Playlist para tomar vino

Te preparamos una lista de canciones ideales para escuchar mientras disfrutas de una copa de vino. 

Tus cartas son un vino de Joan Manuel Serrat

Buena vida, mejor vino de Los secretos

Vino tinto de Estopa

Album Jazz and 80`s

Medley de Frank Sinatra y Antonio Carlos Jobin

Desafinado de Antonio Carlos Jobin

El pañuelo de Paco de Lucía

Soledad de Astor Piazzolla

Monserrat de Bajofondo

Heartbeat de Claptone 

Si tu supieras de Alejandro Fernández 

Besos usados de Andrés Cepeda

Eres de Café Tacvba

BONUS: El vino de Alberto Cortez

Escoge lo mejor de nuestro catálogo de fin de año

Conoce nuestra oferta para esta Navidad y brinda con los que más quieres. 

Un forma inteligente y sencilla de comprar vino. 

Un forma inteligente y sencilla de comprar vino. 

Se acerca el fin de año y una excelente manera de celebrarlo es compartiendo las botellas de nuestro Club. Para que conozcas toda nuestra oferta preparamos un catálogo donde podrás encontrar combos de vinos según tu gusto y ocasión de consumo, con descuentos de hasta 35%. La oferta de este catálogo es exclusiva para miembros de nuestro Club, si aún no haces parte de él recuerda que puedes suscribirte por 3, 6, 9 o 12 meses.

Haz clic aquí para conocer nuestro catálogo. 

Así es la sommelier de nuestro Club

Los vinos y su cultura se convirtieron en su vida, hoy no hay nada que la satisfaga más que compartir con otros todos sus conocimientos sobre esta bebida milenaria. Conoce más de Ana Cristina Cano en este perfil. 

Sommelier Ana Cristina Cano

Aunque no tenía pensado trabajar como sommelier, desde hace nueve años lo hace. Dejó su primera carrera, la fonoaudiología, para dedicarse por completo al apasionante mundo de los vinos, el mismo que la ayudó a redescubrirse y reinventarse y por el que hoy siente un gran amor porque “no es una bebida, es un sistema de vida”, asegura.

En esta decisión influyeron mucho sus amigos, fueron los primeros en tener un curso de vinos con ella, le pidieron que les contara un poco de lo que había aprendido durante tres años en la Universidad Politécnica de Valencia, España. Al ver que le fue bien, que sus amigos lo disfrutaron y hubo voz a voz, se animó a seguir haciendo más cursos.

Sus días se van en diseñar cursos y catas, visitar restaurantes para capacitar a los meseros para que no les dé susto recomendar un vino y se sientan seguros de lo que están haciendo, pues “es importante que aprendan de esto, no es justo dejar el conocimiento para uno solo. Mientras él se enamore más de este tema, puede vender más”, dice.

También da asesorías a dueños y administradores de restaurantes para que elijan buenos vinos, a veces los ayuda a hacer las cartas del menú y a diseñar eventos, y a las empresas importadoras las acompaña en la elección de los vinos que les ofrecen, hace un análisis de la calidad que tienen y de qué tan comerciales son para el mercado al que llegarían y con base en esto, más otros factores, “ellos toman la decisión de comprar o no. Yo solo doy mi opinión”.

Desde niña entre vinos

Al revisar con detalle su vida, no resulta casual que Ana haya elegido ser sommelier. En su familia siempre estuvo presente la cultura del vino, ella y sus hermanos tuvieron contacto con esta bebida desde pequeños porque por parte de su mamá había varios sacerdotes, quienes acostumbraban a tomarse una copa de vino con las comidas y guardaban los mejores que les regalaban para los momentos más especiales.

Sus padres también solían beber vino o espirituosas en las noches, era algo natural y cotidiano. Con ellos aprendieron que no se trataba de tomar por tomar, sino de disfrutar algo muy especial que venía de otro lado, “el mensaje era valorarlo, tomarlo en su justa medida”, recuerda y además les daban un sorbo para que calmaran la curiosidad y les preguntaban que si les había gustado, socializaban la experiencia.

Y así crecieron, acompañando sus comidas y momentos familiares con vino, todo de manera espontánea y natural. Adquirieron el gusto por el vino, pero no lo que esconde.

Por eso, cuando visitó a su hermana en Valencia, hace 15 años, quedó sorprendida al saber que era un tema mucho más profundo y lleno de matices, “yo solo sabía si me gustaba o no un vino. No entendía el idioma que hablaban los valencianos al referirse a estos y me dije que era lo que quería aprender”, afirma.

No bastaba con que los amigos o el esposo de su hermana se lo explicaran, ella quería estudiarlo, entonces ingresó a la Universidad Politécnica de Valencia, donde le enseñaron a ver el vino de forma completa, a ponerle conocimiento para que fuera mucho más especial.

Sommelier Ana Cristina Cano

“Me enamoré de esta cultura, de esta filosofía de vida que me lleva a conectarme con el presente”, asegura, porque el vino no es para emborracharse ni desconectarse, no, es una bebida larga para leerla con todos los sentidos: ver su color y a la vez su edad, sentir sus aromas y sabores, escuchar sus sonidos. “Te invita a ser consciente de todo lo que va pasando, del efecto que tiene en ti eso que te estás tomando”.

Compartir con los demás su saber

Algo que la llena de orgullo y satisfacción es compartir con otros sus conocimientos y más aún, relacionarse con ellos en su momento más humano porque quienes asisten a sus cursos y catas viven una experiencia agradable en la que, muchas veces, dejan ver quiénes son más allá de una profesión. 

Además, su personalidad ayuda a que los participantes se integren y conversen sin temor. Ana es alegre, comprometida y apasionada, sus catas siempre son diferentes, innova para no aburrirlos y para que “descubran matices nuevos y sean conscientes de los aromas, las texturas y sensaciones que experimentan al degustar un vino porque al ser conscientes de esto, se conocen más a sí mismos”.

En nuestro Club lleva seis años, no tiene un vino favorito porque “todos me gustan, son muy buenos. Juan Carlos Novoa es muy exigente al elegir los vinos del Club, siempre quiere traer los mejores de cada región”, cuenta.

Así se la pasa. A futuro solo se ve haciendo esto, compartiendo conocimientos y deliciosos vinos con toda la gente que ama este mundo y claro, estudiando más porque “es de nunca parar”.

 

¿Qué te pareció el perfil de nuestra sommelier?, ¿qué experiencia has tenido con ella? Cuéntanos.

Cinco ideas de regalos para amantes del vino

Cada vez está más cerca la Navidad y para que la elección y compra de regalos no sea algo complicado, te damos algunas opciones para obsequiarle a un amante o aficionado a los vinos. 

Foto tomada de Shutterstock.

Foto tomada de Shutterstock.

1. El vino de su preferencia. En nuestro Club encuentras una amplia oferta de vinos de alta calidad. Puedes escoger un malbec, un cabernet sauvignon, un merlot, un pinot nuar, un chardonnay, un sauvignon blanc, un syrah, un espumante, un blend… hay para todos los gustos: elige el que más le agrada y ¡sorpréndelo!

2. Un decantador. Sabemos que es el mejor recipiente para dejar respirar o airear un vino. Para que sorprendas a esa persona puedes darle uno con un diseño muy original y elegante. Algunas ideas:

  • En forma de cuerno.
  • En forma de cilindro con ocho agujeritos en uno de sus extremos de la diseñadora sueca Matilda Sundén.
  • Uno clásico con su base en forma de flor con seis pétalos del arquitecto Jason Ruff.
  • En forma de venas entrelazadas del diseñador y arquitecto francés Etienne Meneau.
Decantadores de vino

3. Accesorios para picnic. Para evitar que el vino se dañe en un picnic, se toman varias precauciones, por ejemplo, llevarlo en el estuche adecuado para que mantenga su temperatura. Este sería un gran regalo, de mucha utilidad y la marca neoyorquina Built puede ayudarte. En nuestro Club encuentras diferentes diseños. 

Otra opción puede ser una tabla de soporte para la botella de vino y dos copas, con esta se podrá disfrutar mucho más del momento y de la bebida sin tener que preocuparse por si se va a derramar.

Tabla de vino para picnic

4. Un libro. Una excelente manera de sumergirse en el mundo del vino y ampliar los conocimientos sobre esta bebida milenaria es a través de la lectura. Existe una amplia bibliografía al respecto, por eso es bueno asesorarse con un experto. La sommeliere de nuestro Club, Ana Cristina Cano, recomienda estas obras:

  • Los vinos de tu vida, Meritxell Falgueras. Su lectura ayuda a la selección y degustación del vino más adecuado para cada situación de la vida, además, de reafirmar sensaciones, sabores y placeres.
  • Rutas del vino. Bodegas de España para visitar y recomendar, Manel Colmenero Larriba. Es un recorrido por las principales bodegas de este país, destacando su arquitectura y señalando las denominaciones de origen que existen en cada zona.
  • El genio en la botella, Miguel Ángel Aguirre Borrallo. Es una obra literaria en la que su protagonista, Tempranillo, tiene como misión fomentar y difundir la cultura del vino a través de historias.

5. Una visita a una bodega. Si en vez de regalar un objeto quieres regalar experiencias, un viaje enoturístico puede ser la mejor opción: visitar y recorrer una bodega y sus viñedos, conocer su historia, el proceso de elaboración y degustar sus mejores vinos será una experiencia para todos los sentidos y algo que recordará con mucho placer. Varias de las bodegas que hacen parte de nuestro Club ofrecen este servicio. 

¿Cuál de estos regalos te ha gustado más?, ¿tienes otra idea? Cuéntanos.  

Cuatro películas recomendas sobre el mundo del vino

A lo largo de la historia del cine, hay muchas películas en las que aparece el vino, sea como un elemento más de la escenografía o como eje central del relato, el protagonista.

Por esta razón, el séptimo arte también es una fuente importante de conocimiento para quienes quieren saber más de la cultura del vino, fascinante, sorprendente e inagotable.

La sommelier de nuestro Club Decanter, Ana Cristina Cano, nos recomienda cuatro de estas películas:

FOTO TOMADA DEL SITIO WEB CINEONLINE.FOTOGRAMAS.ES

FOTO TOMADA DEL SITIO WEB CINEONLINE.FOTOGRAMAS.ES

1. Un paseo por las nubes (1995)

Dirigida por el mexicano Alfonso Arau, cuenta la historia de Paul, un soldado norteamericano que, después de la II Guerra Mundial, conoce en Baja California a la hija del dueño de un importante viñedo. Poco a poco se van enamorando y aunque el padre se muestra reacio a la relación, gracias a la complicidad del abuelo de ella se gana un espacio en la familia.

Más allá del romance, la historia tiene su punto álgido cuando, tras una pelea familiar, un incendio arrasa con el viñedo. Pero gracias a la valentía del joven soldado, tendrán una nueva oportunidad.

Fue protagonizada por Keanu Reeves, Aitana Sánchez–Gijón y Anthony Quinn.

2. El año del cometa (1992)

Margaret Harwood, enóloga británica, es la protagonista de esta película dirigida por Peter Yates. Margaret, Maggie, se ve involucrada en un extraordinario hallazgo: en un castillo de Escocia descubre una botella de hace 150 años, que se cree que perteneció a Napoleón. El problema surge cuando varias personas quieren apoderarse de este“tesoro”.

Penelope Ann Miller, Tim Daly, Louis Jourdan y Julia McCarthy hicieron parte del reparto.

3. Un buen año (2006)

Película dirigida por Ridley Scott. Max Skinner es un alto ejecutivo del sector bursátil, que tras el fallecimiento de su tío Henry, quien lo cuidó durante su niñez al quedar huérfano, se traslada de Londres a un pequeño pueblo en la bretaña francesa para firmar los papeles que lo convierten en el heredero de una gran finca y viñedos que eran propiedad de su tío. Luego de pasar varios días en el lugar, Max decide quedarse para vivir nuevas experiencias: la comida, las mujeres y sobre todo el vino, lo van envolviendo.

Protagonizada por Russell Crowe, Albert Finney y Marion Cotillard.

4. Mondovino (2004)

Es un documental del director de cine estadounidense Jonathan Nossiter, quien también es sommelier, consultor y escritor de vinos. Luego de tres años recorriendo tres continentes, Nossiter logra mostrar el mundo del vino desde diferentes vertientes: como negocio familiar, generacional e industrial y resalta las controversias que se generan a causa de la globalización.

 

Cinco minutos con Eduardo Madrid

Breve guía para comprar pan. 

Eduardo Madrid es uno de los panaderos más populares de Medellín. 

Eduardo Madrid es uno de los panaderos más populares de Medellín. 

La mejor hora para comprar pan donde Eduardo Madrid en Envigado es a las 11:30 a.m. Sus famosas baguettes están recién horneadas y aún hay espacio para sentarse a disfrutar de alguno de sus sanduchitos. Distinto a lo que sucede a las 4:00 p.m. cuando los fanáticos de tomar el algo llenan las seis mesas del lugar y se atiborran frente a las estanterías preguntando por el pan de chocolate, los panes de cinco semillas, los bagels, las galletas y los brownies.

Empezó como lo hacen muchos: en su casa y con una clientela pequeña pero fiel. Con el tiempo todo estaba cubierto de harina y tuvo que ampliarse a lo que él llama un atelier: un espacio donde se vendía pan a puerta cerrada.  Rápidamente pasaron de ser dos personas a 12 así que nuevamente debió ampliarse, pero está vez abrió las puertas, puso mesas y un aviso en el que se lee “Eduardo Madrid tienda gourmet de panes”. “Siempre me gustó hacer pan, entonces la idea con este sitio era desarrollar formulaciones lo mejor que se pudiera, para hacer pan bien hecho”, explica.  

Los panes de Eduardo Madrid no contienen ningún tipo de agregados. 

Los panes de Eduardo Madrid no contienen ningún tipo de agregados. 

Su experiencia en este aspecto particular de la gastronomía, lo hacen toda una autoridad, por eso le preguntamos sobre alguno temas importantes a la hora de comprar, conservar y disfrutar de una pieza de pan.

1.     Un pan para cada momento: antes de comprar un pan lo más importante es saber para qué: ¿desayunar?, ¿hacer sánduches?, ¿acompañar una comida?, ¿compartirlo en una tabla de carnes y quesos? El uso determina el tipo de pan que se debe comprar, aunque hay algunos que sirven para varios de estos momentos, los recomendados de Eduardo son los panes de masas magras blancas como la ciabatta y la baguette.

2.     Preferirlo sin agregados: típicamente los panes son enriquecidos con huevo, azúcar, leche, mantequilla, margarina y grasa animal o vegetal, en cambio, los panes magros son el resultado de una mezcla de harina, agua, levadura y sal, y de un cuidado proceso de fermentación, según Eduardo en este último aspecto está el secreto de los mejores panes y estos deben preferirse frente a los enriquecidos.  

3.     Las masas madres: son masas de otros panes que se agregan a uno nuevo con el fin de aportarle características de fermentación, acidez y aroma. Esto hace que la nueva pieza tenga más carácter; sea más gustosa; su corteza, más crujiente; su vida útil, mayor y que cuando se le saque una tajada se despierten aromas a cerveza, a vino o a frutas. 

La tienda de Eduardo Madrid es ideal para pasar la tarde o trabajar en las mañanas. 

La tienda de Eduardo Madrid es ideal para pasar la tarde o trabajar en las mañanas. 

4.     El pan del día: lo ideal es comprar el pan que se va a consumir durante el día, por eso es mejor adquirir piezas pequeñas. Cuando sobra, Eduardo recomienda envolverlo en vinipel o papel film, congelarlo y al momento de consumirlo, descongelarlo y darle unos minutos de horno para que recupere sus propiedades.

 

5.     Integrales y de semillas: los panes integrales se hacen con harinas de grano entero, es decir, que tienen la cáscara y el germen, y que al molerse dan un color café, por eso el tono característico de este tipo de piezas. Estos panes aportan fibra a la dieta. Por su parte los panes de semillas (girasol, ajonjolí, granos de centeno, de trigo, etc) le brindan nutrientes y aceites esenciales que generan sensación de saciedad, esto ha permitido que su consumo aumente, sobre todo en ciudades donde los tiempos para comer son cortos.

 

Los comensales de hoy están abiertos a conocer cosas diferentes, por eso la propuesta de Eduardo Madrid en pleno corazón gastronómico de Envigado ha tenido tanto éxito. Su tienda es un referente de buen gusto y buena mesa, un lugar especial de esos que invitan a quedarse probando todo lo que llena las estanterías.

 

Eduardo Madrid

Dirección: calle 31 sur #45 a 22

Teléfono: 3318811

Bao, el bocado que llegó de oriente

Texto: Raquel Rosemberg

El bao un bocado de origen asiático. 

El bao un bocado de origen asiático. 

Hace algunos años en los restaurantes chinos ofrecían unos pancitos tiernos de fécula de arroz, cocinados al vapor. Lo más probable es que muchos hayan rechazado la propuesta, sin embargo, lentamente, los bao o min pao, dos de sus muchos nombres, han ido ocupando un lugar importante en la gastronomía del mundo, hoy son tendencia.

Cuando se recorre el sudeste asiático se comprueba que los bao ya eran dueños de su espacio en el mundo de la gastronomía, en especial en la  de todos los días. En occidente parte de la fama se la deben al chef David Chang, de familia coreana, que al instalarse en los Estados Unidos lo convirtió en estrella de su restaurante Momofuku.

En un principio allí los servían rellenos con panceta de cerdo braseada, salsa hoi sin, maní crocante y pickles. Más adelante Chang amplió la propuesta y ahora también los ofrece con diferentes sabores, uno recomendado es el de unas especies de albóndigas de camarones frescos a la plancha.

Pero ¿qué son los bao? Hay varias explicaciones acerca del significado de la palabra bao, bau, pao, gua bao o min pao (según las diferentes fonéticas y pueblos donde se los prepara). Para algunos quiere decir pan, para otros, bolsita rellena y un tercer grupo le asigna el significado de envolver. También son varias las leyendas sobre su origen, una cuenta que esta receta representa el amor de las madres, la ternura de las mujeres de las casas y los hogares maternos y se creó para homenajearlas. Otra, casi opuesta, cuenta que este pan nació en el período de los Tres Reinos, en China, cuando el militar Zhuge Lian tuvo que hacer frente a una peste en sus tropas. La única opción que tenía para sobrevivir era sacrificar “varias cabezas”, entonces mandó a preparar panes con forma de cabeza, rellenos con carne, que se sirvieron como ofrenda. Esto funcionó y desde ese momento el relato mítico asegura que se deben preparar diariamente, pidiendo por situaciones riesgosas. Es así que a los bao se los ofrece tanto en casas, como en restaurantes o puestos callejeros, en especial en Taiwan. 

Y como tantas otras comidas, como el sushi en su momento, los bao cruzaron fronteras y hoy son parte de la gastronomía universal. Como ya dijimos, parte de su estrellato se debió en un comienzo al chef Davis Chang, de Momofuku, en Nueva York, proponiendo reinventar una tradición asiática y convirtiéndola en sus famosos “sándwiches” de pan al vapor.

La cocción tradicional de los bao es al vapor. 

La cocción tradicional de los bao es al vapor. 

 

Hoy, otros grandes chefs, algunos con estrellas Michelin, los han adoptado. En España, Paco Pérez, famoso por su espacio Miramar, los hizo protagonista de su nuevo lugar en Barcelona, Bao bar, una taberna con baos artesanales, inspirada en las izakayas (tabernas japonesas). Paco, como siempre, se tomó muy en serio este emprendimiento y prepara el pancito asiático con masa madre traída de Asia. ¿Los rellenos? La primera carta ofrece de buey de mar, corales, mayonesa y rábano; frincandó (guiso) de wagyu; lagarto ibérico (corte de cerdo); torta del casar (queso), panceta y papas fritas; rabo de wagyu y tendones y chipiron con huevo, panceta y salsa tártara.

En Logroño, también en España, el chef Francis Paniego lo incorporó a su espacio más informal, Tondeluna: su Gua Bao de panceta con pepino, cebolla de verdeo, cilantro y salsa kimuchi (salsa oriental) compite, cabeza a cabeza, con su famosa merluza a la romana.

El Soho de Londres no quedó fuera de la tendencia. En el restaurante Bao sirven en un ambiente minimalista japonés, pequeños baos acompañados con té o cerveza. Aquí la opción es bao relleno de carne de cerdo braseado, espolvoreado con maní y otro, delicioso, de pollo marinado en soja, mayonesa perfumada con pimienta de sichuan y kimchi. Además, ofrecen baos de postre, rellenos con helado.

En Latinoamérica los bao también están haciendo furor. Mitsuharu Tsumura, chef dueño de Maido, en Lima, Perú, famoso por su cocina nikkei, incorporó en su menú, desde hace años, un min pao, con diferentes rellenos, como el de pejesapo. El pan es chiquito, tierno y llega en una cajita especial, muy al estilo nipón.

Buenos Aires tampoco se quedó al margen de este bocado. Allí cada vez tiene más adeptos. Uno de los primeros en prepararlos y que también enseña cómo hacerlos es Fernando Mayoral en su Club de Cocina, donde además del paso a paso, se les puede probar.

Ernesto Lanusse, Director de la Feria Masticar y de la Asociación de Food Trucks, los dio a conocer en Nómade Comida Rica, su food truck, donde no faltan los min pao rellenos de hongos o de carne, deliciosos, inspirados en sus muchos viajes a la barra de Momofuku. La chef Dolli Irigoyen los sirve en su Espacio Dolli, porque son los más pedidos en los eventos.

La oferta de baos en América Latina está aumentando. 

La oferta de baos en América Latina está aumentando. 

 

¿Y en restaurantes? Un clásico es el bao que preparan en Hong Kong Style, restaurante chino, relleno de cerdo laqueado, cebolla de verdeo y salsa fogosa, delicioso. En honor a su nombre, se los degusta en Kitchen Bao, restaurante céntrico, donde se puede probar este típico bocado, relleno con cilantro, maní tostado y diferentes sabores. El más pedido es el Gua Bao, con bondiola o pollo orgánico, cebolla morada, cilantro, maní, más o menos fogoso, según lo pida el cliente, con pickles caseros. ¿Otra opción? Curry Bao.

La cocinera asiático-norteamericana Christina Sunae los puso en la carta de su nuevo restaurante Sunae Asian Cantina. Allí se puede probar el Chori Pao, donde el famoso pan llega con chorizo filipino, con kimchi de pepino y al i oli de suka o el adobo pao, que sale con cerdo adobado y pickles. En El Quinto, el chef Gonzalo Sacot los sirve con dos diferentes rellenos, picantones y muy ricos. Fuera de los espacios orientales, en La Mar de Buenos Aires, Anthony Vázquezprepara su versión de trucha burger, que sirve dentro de min pao y la acompaña con ensalada nikkei.

Por todo lo relatado, puede afirmarse que los bauns son una tendencia que llegó de Asia para hacerse un lugar en todas partes del mundo. Costó adoptarlos, pero una vez probados ¡resultan adictivos!

Aprende sobre los vinos kosher

Los alimentos y bebidas kosher son los que cumplen con las leyes Kashrut, es decir aquellas que rigen la dieta de la comunidad judía al establecer qué es apto y qué no para ser consumido, en otras palabras, qué es puro y qué no lo es.

Y los vinos también entran en esta denominación. En la siguiente entrada te contamos qué se tiene en cuenta para que un vino sea kosher, que más que diferenciarse por varietales o técnicas, se diferencia por el proceso de elaboración. 

FOTO TOMADA DE THEJEWISHWEEK.COM

FOTO TOMADA DE THEJEWISHWEEK.COM

1. Para los judíos el vino representa santidad e individualidad, por eso solo lo deben producir personas que pertenezcan a su comunidad.

2. El cultivo, el cuidado de las cepas, la cosecha, la elaboración, la crianza y el embotellado son supervisados por una persona cualificada, generalmente el rabino.

3. El viñedo debe tener mínimo cuatro años y está prohibido sembrar otro tipo de productos cerca de este. Además, cada siete años debe reposar, salvo si cambia de propietario.

4. El último abono orgánico se realiza dos meses antes de la cosecha, la cual debe ser manual y muy selectiva: solo se utilizan las uvas sanas, enteras y completamente maduras. 

5. La manipulación y prensado de las uvas están a cargo únicamente del rabino.

6. La vinificación inicia con el llenado de agua de los tanques, en intervalos de 24 horas. Solo están permitidos los tanques de acero inoxidable.

7. Está prohibido añadir levaduras seleccionadas, enzimas, bacterias o clarificantes, a excepción de la bentonita (arcilla de grano muy fino con poder decolorante).

8. Para evitar que el vino pierda su pureza, todo en la bodega está sellado para que ninguna persona que no sea judía pueda verlo.

9. Las botellas, que deben ser nuevas, y los corchos han de tener el sello kosher, que es dado por el rabino si considera que cumplieron rigurosamente las reglas de elaboración.

FOTO TOMADA DE IPROFESIONAL.COM

FOTO TOMADA DE IPROFESIONAL.COM

10. El rabino es quien certifica la calidad del vino, que sea realmente kosher. La etiqueta de la botella indica la empresa, la bodega o el nombre del rabino que lo acreditó.

11. Finalmente, la apertura y el servicio del vino también están a cargo de un judío, si no se hace así pierde su condición de sagrado. 

Con todo esto, se observa que la elaboración de los vinos kosher está cargada de simbolismos propios de la cultura judía, buscando así la máxima pureza para poder consumirlos y beneficiar tanto al cuerpo como al alma.

Estos vinos se beben en las diferentes festividades, tal como el Shabat y la Pésaj (Pascua judía), en la que consumen cuatro copas de vino.

Brunch: el desayuno-almuerzo que ya es tendencia

hUEVOS BENEDICTINOS

hUEVOS BENEDICTINOS

Por: Raquel Rosemberg

De a poco hay costumbres que se van incorporando o van siendo conocidas con un nombre universal, una de ellas es la del brunch, un desayuno: des-ayuno, costumbre que hoy fue adoptada en todo el mundo.

Se sabe que la mejor forma de romper el ayuno, de forma relajada, es hacerlo un fin de semana, cuando no hay horarios laborales, ni obligaciones de por medio. Así, la ceremonia que acompaña el despertar, se transforma -lentamente -en un almuerzo. De ahí el nombre que adoptó este ritual, la síntesis de los vocablos ingleses breakfast y lunch (desayuno y almuerzo) y que es una tendencia mundial, donde se vaya.

En un comienzo, dicen, se reservaba para los domingos, porque unía la comida posterior a la misa con un desayuno tardío. Otros, en cambio, afirman que la idea de que se trataba de la comida de la alta sociedad inglesa, después de una salida de caza. Además de estas disquisiciones, son muchos quienes discuten a su vez sobre su lugar de origen: si fue inglés o norteamericano. Lo cierto es que en ambos países, desde fines del 1800, primero los domingos y luego también los sábados, ambas comidas –desayuno y almuerzo- se fusionaron, un rito que con los años, las divas del teléfono blanco hollywoodense dieron fama, agregando café, Champagne y jugo de pomelo o naranja, más huevos.

La costumbre se asocia tanto a los tiempos modernos, que en “It´s a Disasster”, un film de catástrofe, unos amigos esperan el fin del mundo, brunch mediante. Es que pasados los años, cambió el sentido inicial y son muchos los fans de este tipo de comida que la incorporaron, haciendo del fin de semana el momento ideal para disfrutarlo. Entonces, hoy en día, y en general, ya se puede hablar de un formato de comida que no tiene fronteras.

En los espacios donde se lo prepara, cada cocinero suma o resta platos a gusto, aunque en general no deben faltar los buenos panes, quesos, fiambres, patés y los infaltables huevos benedictinos. Estos, además de famosos, tienen varias historias sobre su cuna, aunque ninguna relacionada con los monjes benedictinos. En realidad, se dice que fue un capricho de un corredor de bolsa norteamericano, cliente frecuente del Waldorf Hotel, Lemuel Benedict, quien pidió al chef del hotel que se los preparara y luego, dado su éxito, los incorporaron a la carta.

Otros dicen que el plato fue creado por el comodoro E.C. Benedict, teoría que parece las más acertada, porque hay testigos de que el matrimonio Benedict los comía, a finales de siglo XIX, cada viernes en Delmonico's en Nueva York. La receta original lleva muffin o tostadas, huevos escalfados, jamón o panceta, cubiertos con salsa holandesa. Livianos no son, pero quienes los piden agregan a esa mesa, carnes frías, pescados como el salmón, papas rotas, frutas y bocados dulces, un brunch completo, un despertar potente y sabroso. 

Huevos benedictinos

Ingredientes

4 láminas de tocineta bien finas

1 cucharada de vinagre

2 huevos

 

English muffin

10 gr de levadura fresca

75 cc de agua

10 gr de Azúcar                 

250 g de harina 0000

5 g de sal fina

90 cc de leche

15 cc de aceite de maíz

Huevo para pincelar

Harina de maíz para espolvorear

 

Salsa holandesa

3 yemas

125 gr de mantequilla clarificada

El jugo de ½ limón

Sal y pimienta al gusto

 

Procedimiento

Para ela tocineta crocante: precalentar el horno al mínimo. Disponer las láminas sobre una placa, lo más separadas posible. Llevar a horno hasta que esté bien secas. Retirar y pasar por papel de cocina para quitar el excedente de grasa. Reservar en un lugar seco y cubiertas con papel.

Para los English muffins: mezclar en un bol la levadura con el agua y el azúcar y dejar fermentar 10 minutos. Aparte tamizar la harina y la sal. Unirlas con el fermento, sumar la leche y el aceite de maíz y unir. Amasar hasta obtener una masa lisa y blanda. Dejar levar en un lugar cálido hasta que la preparación duplique su volumen.

Estirar la masa con palote dándole 1 cm de espesor y cortar círculos del tamaño deseado, pincelar con huevo, espolvorear con harina de maíz y dejar duplicar su volumen nuevamente. Cocinar en horno precalentado fuerte durante  cinco minutos o hasta que estén dorados.

Para la salsa holandesa: calentar una olla con agua, cuidando que llegue a punto de ebullición, pero que nunca rompa el hervor. Colocar dentro de la olla un bol, tomando la precaución que la base del bol no toque el agua. Incorporar las yemas al bol y comenzar a batir enérgicamente, hasta que las mismas estén espesas y espumosas. Agregar la manteca clarificada, en forma de hilo, sin dejar de batir y luego, el jugo de limón. Enfriar en baño maría inverso y reservar.

Para el huevo poché: calentar una olla con el vinagre. Cuando rompa hervor, bajar el fuego, realizar un remolino y en el centro del mismo, agregar el huevo. Esperar unos minutos hasta que la clara este coagulada, no así la yema y escurrir con cuidado. Repetir con el resto de huevos.

Para el armado: cortar el muffin en dos, en la mitad de la base colocar el tocino y el huevo poché. Salpimentar a gusto y bañar con salsa holandesa, gratinar antes de servir.

La vía láctea

Un viaje al universo de los mejores helados del mundo (de mi mundo, al menos).

Por: Dionisio Pimiento para Decanter

La vía láctea

Lo reconozco, soy de los que afirma que el ser humano sólo evolucionará hasta cuando equipare a la vaca y tengamos cuatro estómagos, uno de los cuáles tendría dedicación exclusiva para el mundo de los helados. Me gustan en versión tradicional, de frutas y de chocolate con más chocolate, pero también me gustan de sabores inéditos como de aceite de oliva o de quesos. He aquí entonces el listado de mis más entrañables recuerdos fríos.

Mi fichero incluía a Soft Touch y la copa de la casa que devoraba solo en cada cumpleaños hasta que, como evidencia adicional de su estancamiento, les dio por ponerse quisquillosos con los perritos y gatos. Ahora su espacio no sólo es "libre de mascotas" sino también de clientes. 

Los años pasan y el mimito de Mimo´s con maní y chocolate sigue siendo el mejor compañero cotidiano. Tuve también mi época Yogen Früz de agraz bañado en salsa de chocolate y cuando hace más de una década vivimos el boom de helados a $500, Friz en el centro de Medellín, era mi opción. Para mí además, una comida en Crepes & Waffles se remata por obligación con los mini-waffles con nutella.

YFK (The Yogurt Factory) promete 0% grasas, 0% azúcares y 0% culpas así que ataco los sándwiches de blondy con helado de yogur, ¡esto es dieta! Al Gato con Botas hay que entrar a pesar del decorado tipo casa de la Barbie. Aquí los sobrinos e hijos devoran las paletas en forma de garritas, mientras yo pruebo las de níspero, tamarindo y la de salpicón. La Paletteria es sin duda alguna Disneyland por lo que hay que degustar la de selva negra, la de chocolate suizo, la de cheese cake con Oreo, la de Milo y la de chocolate con caramelo. 

Estoy convencido que debemos apoyar opciones artesanales como las galletas de helado de Silvestre: las de jengibre y coco, chocolate y ají,  y la de lavanda-amapola, son imperdibles. 

Lo único por lo que aún voy a Le Gris en centro comercial Oviedo en Medellín es el helado selva negra y las gomitas verdes que llegan con la cuenta.  Mientras en el mítico La Provincia también en esta ciudad,  la artillería pesada sale en forma de volcán de chocolate con helado de vainilla, pie de turrón también de chocolate con salsa de mora y mango,  y claro, de marqués de chocolate, como no, con helado. 

Fuera de las montañas del Valle de Aburrá siempre recuerdo en Vera, Cartagena, la Panacotta Frutti di Bosco con frutos rojos, crema y hojas crocantes y un Giardino con chocolate, flores, fresas y helado. 

La vía láctea

Si extiendo las fronteras de "mi mundo" siempre recordaré dos postres de Theatrum en Quito: la deliciosa combinación de chocolate y banana baby ecuatoriana envuelta en masa filo, acompañada con sopa tibia de chocolate y suculento helado de vainilla, y el helado de queso azul, el cual siempre será el rey de reyes en mi corazón. Todo para lamerse los dedos. 

Turquía siempre será mi país amado. Con dolor veo cada noticia sobre su inestabilidad política y su gobierno. Entre muchos motivos, extraño su dondurma el cuál se prepara pegando la leche y los otros ingredientes con un palo de madera o metal. Comerlo es delicioso pero verlo preparar en alguna calle de Ankara o Estambul es parte del espectáculo evidenciando también la destreza para servirlo.

En París una de las paradas obligatorias es para comer un helado Berthillon en l´Ile Saint Louis. Lo ideal es sentarse a orillas del Río Sena a saborearlo y ver llegar quizás el más bello atardecer de la vida.

En  Nueva York el más estimulante lo probé cerrando el menú de Momofuku Ko y al hacerlo comprendí porque llaman a la visita a este espacio de David Chang,  “La Última Cena”. La despedida se hace dulce con un postre venido desde El Caribe: galleticas de merengue, helado de limonada de coco y un sorbete suculento de banano. Lo escolta una torta de calabaza con reducción de olivas negras y helado de aceite de oliva, ¡inolvidable!

 

La vía láctea

En España son varios los que vienen a mi mente: el de maíz de Hoja Santa de los hermanos Adrià, el de yogurt de La Bodega 1900 y la Vía Láctea del premiadísimo Celler de Can Roca. Pero quizás el que más me marcó pues además es la opción democrática justamente de los hermanos Roca es Rocambolesc. Aquí se puede incluso disfrutar de los panet, un panecillo de helado caliente ideal para el invierno; pero también se puede "jugar" y volver a la infancia con cualquiera de sus versiones frías: el de manzana al horno o el de coco con violeta "coronados" todos con algodón de azúcar. También están las paletas o polos con formas tan sui generis como la de la nariz del hermano menor de los Roca. La experiencia puede ampliarse con alguna de sus tarrinas exóticas: helado de parmesano, de espárragos y trufas, de rosas, de pan tostado con aceite de oliva, de carajillo de baileys o de mojito. ¡Viva la vida y a romper los moldes de lo convencional!

Ahora, ya si se trata de cerrar esta visita a mi mundo frío, sin duda el mejor helado ya no del mundo sino de toda la Vía Láctea es el de paila: puro sabor y pura honestidad.

 

 

 

 

 

Guildsomm, una comunidad para sommeliers y amantes del vino

Guildsomm

Si quieres aprender mucho más acerca del mundo del vino, la comunidad virtual Guildsomm es una buena opción. Aquí encontrarás contenidos para estar al día sobre las noticias y tendencias que surgen alrededor de esta bebida.

Más de 11.000 personas, entre sommeliers, profesionales y amantes del vino, se han unido a esta comunidad en la que además de actualizar y enriquecer sus conocimientos, tienen la oportunidad de compartir y debatir con otros sus ideas y experiencias sobre el vino, sin importar el lugar en el que estén.

La comunidad fue creada por el Master Sommelier estadounidense Geoff Kruth, quien antes de apasionarse completamente por el vino trabajó durante cinco años en Sillicon Valley, experiencia que le sirvió para abrir la red en el 2008.

Con artículos, podcasts, vídeos, mapas y libros digitales esta organización sin ánimo de lucro promueve la educación del vino y a su vez, los principales valores de la profesión sommelier.

Guildsomm

¿Cómo ser miembro?

Para ser miembro se adquiere una membresía con tarifa de 100 dólares anuales, lo que permite acceder sin restricción a todos los contenidos de la comunidad que incluyen temas como regiones productoras, técnicas de cata a ciegas -en la que Kruth es un maestro bastante reconocido-, leyes, perfiles de productores y una gran base de datos de vinos del mundo.

Igualmente, pueden consultar los manuales de capacitación personal, pensados para quienes inician en el mundo del vino; guías de estudio, dirigidas a sommeliers que se preparan para exámenes de certificación avanzada y guías ampliadas, un buen recurso para los sommeliers con más experiencia en las que encontrarán información más detallada de las regiones, tipos y degustación del vino.

Sin embargo, no todos los contenidos son exclusivos, hay unos que son públicos para que cualquier persona que desee adentrarse en este fascinante mundo lo haga.  

Vale la pena decir que todos estos son originales, en inglés, se actualizan mensualmente y cuentan con la participación de sommeliers, enólogos, importadores y otros personajes relacionados con la industria vinícola.

Por último es importante saber que cada año, junto a la organización SommFoundation, Guidsomm entrega becas y viajes de enriquecimiento entre sus miembros para ayudarlos a cumplir sus propósitos educativos.

Para saber más sobre Guildsomm, consulta su página web: www.guidsomm.com

Cinco cosas que debes saber sobre los corchos

Este pequeño elemento cumple una función muy importante en el vino: lo protege del ambiente e impide el paso de óxigeno. Este y otros asuntos que debe saber sobre el tapón de la botella, a continuación.

1. A través de sus poros el vino recibe el oxígeno necesario para su evolución después de embotellado. Tanto el exceso como la falta de oxígeno pueden arruinar el sabor y el aroma de la bebida. Cuando hay ausencia se conoce como reducción y puede generar olores muy desagradables como huevo podrido, cuando sucede lo contrario el vino se oxida y tiene gusto a frutas descompuestas.

2. El corcho resulta de la corteza del alcornoque, un árbol que puede alcanzar hasta 25 m de altura y vivir hasta 300 años. Los países que más producen corcho son Portugal, España e Italia.

3. Según su concentración de alcornoque los corchos están clasificados en cuatro categorías: natural (100% alcornoque), aglomerado (alcornoque, aserrín de alcornoque y poliuretano), twin-top o 1+1 (aglomerado con dos discos de natural en cada extremo) y colmatado (alcornoque, polvo de alcornoque y latex).

4. El corcho debe permanecer húmedo para evitar que se reseque y se quiebre y así aumente el paso de oxígeno, arruinando el vino. Para esto las botellas deben almacenarse en posición horizontal.

5. Cuando el vino envejece la mancha que deja en el corcho aumenta su intensidad, por eso los corchos de vinos maduros tienen una mancha oscura, mientras que los de vinos jóvenes tienen una más clara.

Si quieres conocer más sobre este tema, haz clic aquí.

Lo que no sabías del acto de brindar

Cuando celebramos cumpleaños, grados, bodas, Navidad o Año Nuevo es muy frecuente hacer un brindis para desear a los homenajeados o a todos los presentes felicidad, salud, amor y por supuesto, prosperidad.

Pero, sabes ¿cómo surgió este acto? En la siguiente nota te contaremos cuatro versiones diferentes que existen alrededor del origen del brindis, además del protocolo que se recomienda seguir. Y, te presentaremos los vinos Decanter que pueden acompañar este momento en tus celebraciones.  

Celebracion con brindis

Un brindis por la victoria

La versión más conocida y aceptada sobre el origen del brindis se remonta al siglo XVI, cuando el ejército de Carlos V, emperador de Italia y Germania, saqueó y controló Roma. Para celebrar esta victoria, según se lee en los libros de historia, los militares llenaron sus copas de vino, las alzaron al frente y le dijeron al emperador ‘bring dirs’, expresión alemana que quiere decir ‘yo te lo ofrezco’, refiriéndose a la nueva ciudad conquistada.

Un acto de confianza en Grecia y Roma

Otras versiones sitúan esta tradición en las antiguas sociedades griega y romana, que tenían como costumbre ofrecer grandes banquetes.

En Grecia, luego de que los sirvientes llenaban las copas de todos los invitados, el anfitrión del banquete alzaba su copa ante la mirada de estos y bebía un trago, lo que daba a entender que el vino era bueno y no estaba envenenado. En esa época era muy común deshacerse del enemigo envenenándole la bebida.

Lo mismo ocurría en Roma, pero para asegurarse de que no había veneno en la bebida, el anfitrión y los invitados chocaban sus copas provocando que el contenido de las mismas (vino, sidra u otro licor) se mezclara, así, si alguna tenía veneno quedaría repartido en ambas copas.

Por esto, tanto en Grecia como en Roma, brindar era un acto de confianza.

Un placer para los cinco sentidos

Una última versión es de origen mitológico. Se dice que en una ocasión Dionisio, dios griego del vino, invitó a los dioses y a los cinco sentidos a un banquete. Todos disfrutaban del vino, menos el oído: era sabroso al gusto, aromático al olfato, bello y colorido a la vista y daba placer al tacto. Por eso, para que el oído también sintiera placer, Dionisio propuso que en cada celebración las copas debían chocarse para que este disfrutara los sonidos que emitían.

¿Cómo debes brindar?

Ya que conoces un poco de historia, te contamos qué pasos se recomiendan seguir para hacer un brindis:

1. El anfitrión debe levantarse y saludar al homenajeado o a los invitados, que permanecen sentados.

2. Habla sobre el motivo de la celebración.

3. Hace el brindis deseando felicidad, salud, prosperidad o cualquier otro deseo.

4. Levanta su copa y bebe.

Es muy común que después de esto el homenajeado se levante, dé un agradecimiento y haga un brindis con los presentes.

No hay que olvidar que es un momento de celebración, de alegría, por ende el discurso que se dice, preferiblemente uno divertido o emotivo, no debe durar más de dos minutos. 

Recomendados del Club de Vinos Decanter

Los vinos que mejor acompañan un brindis, independiente de la ocasión, son los espumosos o espumantes. Conoce aquí la oferta de Decanter: 

 

Vinos Bodega Cruzat

Son elaborados con uvas pinot noir y chardonnay, cosechadas en viñedos de las zonas altas del Valle de Uco y Luján de Cuyo. Tiene dos líneas: Cuvée y Clásico.

En Cuvée encuentras: 

Extra Brut: espumoso fresco con una acidez equilibrada.

Nature: espumoso con aroma de frutas cítricas y tropicales. Tiene muy buena acidez y poco dosaje de azúcar, lo que resalta su frescura.

Rosé Extra Brut: espumoso de sutil y atractivo color salmón. Es voluminoso y tiene taninos livianos y elegantes. 

En Clásico:

Extra Brut: espumoso fresco con notas cítricas y florales.

Rosé Extra Brut: espumoso de atractivo color salmón, con aromas a frutos rojos y sabores frescos y persistentes. 

Vinos Familia Schroeder

Rosa de los vientos: elaborado 100% con uva pinot noir. De suave color rosado, con finas e intensas burbujas. Es frutado, fresco y de buen volumen.

Saurus Patagonia Extra Brut: de finas y persistentes burbujas. Es frutal, elegante, de buena acidez y buen volumen. 

La elección de uno u otro dependerá del gusto de cada persona. Tener presente que la temperatura de servicio de estos vinos debe estar entre los 6º y 9º. 

El exceso de alcohol es perjudicial para la salud. Ley 30 de 1986. Prohíbase el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad, Ley 124 de 1994. Prohibida la venta a mujeres embarazadas. Consúmase con responsabilidad.

Renacer en Pascua

Renacer en Pascua

En estos días, los cristianos recordarán la resurrección de Jesús, pero los motivos para festejar en Pascua no son únicamente religiosos. Desde que el hombre es hombre celebra la llegada de la primavera que irrumpe, en esta fecha, en el hemisferio Norte. La naturaleza se muestra fecunda: explosión de verduras, espigas, huevos, corderos. Todos estos ingredientes marcan, desde la tierra a la mesa, el eterno renacer.

La cocina de vigilia huele a pureza. Las ollas se llenan de hortalizas, legumbres, frutas y sobre todo pescados, un bocado al que con solo agregarle una S absuelve de los pecados. Esa criatura acuática remite por su color blanco y por su hábitat frío a la pureza. Es símbolo de los primeros cristianos y la regeneración de la vida. En tiempos de hambruna el pescado borraba las barreras sociales porque ricos y pobres accedían a él fácilmente. Los poderosos preferían en sus banquetes manjares de carnes rojas y reservaban para el diario los platos marinos. Todos se igualaban desde la comida ante los ojos de Dios.

El arenque salado fue durante mucho tiempo el rey de la Cuaresma debido a que el holandés William Beuckelszon encontró, allá por 1350, la forma de conservarlo sustituyendo la sal por salmuera. Su sucesor en el trono, hasta el presente, fue el bacalao. Para conservarlo se usaron varios métodos: la salmuera (la misma del arenque), el salado hecho directamente en los barcos o el secado con el agregado de sal, bajo los rayos del sol. Así, mantenido por largo tiempo y fácilmente transportable, el bacalao se hizo tan popular que sus pescadores obtuvieron el derecho a no quitarse el sombrero, nada menos, que ante Luis XIV.

Renacer en Pascua

 

Como no sólo de pescados sin pecados vive el hombre, para completar el menú de vigilia, desde siempre, se recurrió a los productos de la tierra, en especial a las hortalizas presentadas de diversas maneras. En Italia, el Viernes Santo, la torta pascualina ya es un clásico. La auténtica lleva una masa muy fina compuesta por treinta y tres capas, una por cada año de Cristo.

Romper con la Cuaresma, el domingo de Pascua, no es cosa sencilla, la carne elegida es el cordero, animal bíblico, que representa la mansedumbre del hijo de Dios. El mismo se acompaña con una copa de vino, que representa la sangre de Cristo.

También, para distintas horas del día y según los países, se hacen panes, dulces o salados, con masas como la rosca o la colomba di pasqua (paloma de Pascua). Algunas surgieron para rendir culto a las cosechas, otras para pedir el final de una sequía, aunque todas tienen en común el ser mensajeras de deseos de amor y paz.

Pero el protagonista comestible de esta fecha tan especial es, sin lugar a dudas, el huevo, símbolo universal del origen de la vida y la resurrección. La Iglesia católica le dio un nuevo significado a las creencias de otros pueblos: durante la Cuaresma la orden de excluir de las mesas todo producto animal (salvo el pescado) se hizo extensiva a los huevos. Al finalizar este período de abstinencia, el Sábado Santo, la gente, que por entonces criaba sus propias gallinas, llevaba a misa las canastas cargadas de huevos y los hacía bendecir para comerlos en familia al domingo siguiente. Otros elegían pintarlos y los arrojaban como muestra de alegría. También se los enterraba en huertas y jardines para asegurar buenas cosechas.

Durante la Edad Media los obispos y reyes cobraban impuestos y tributos con huevos. Luis XIV los hacía pintar de dorado y los regalaba a sus cortesanos. La costumbre monárquica inspiró a varios artistas que se dedicaron a decorar cáscaras. Después, esta costumbre se sofisticó y fue recreada en piedras y metales preciosos. El joyero Peter Carl Fabergé comenzó en 1885 una serie de diseños para los zares rusos. El primero lo hizo para la esposa de Alejandro III. Era un huevo de gallina de oro de sólo 6,4 centímetros, esmaltado en blanco, que a la manera de las muñecas rusas contenía varias sorpresas en su interior: una yema, también de oro, que contenía un pollito del mismo material con la corona imperial y dentro de éste aparecía un rubí con forma de huevo. El regalo sorpresa logró su objetivo: impactó tanto en la corte que, desde entonces, todos los años para Pascua los reyes y ricos le encargaron a Fabergé y sus herederos huevos-joyas. El joyero debía ingeniarse para que cada regalo fuese distinto. Aún hoy, en algunos museos o colecciones privadas, pueden verse estas obras de arte, verdaderas joyas lúdicas.

La plebe también se sumó a esta especie de juego del acertijo con huevos. Reemplazó el oro amarillo por una sustancia oscura, más acorde a sus posibilidades. Si bien es cierto que eligieron un material algo más blando, no se puede negar que este es mucho más rico y que también despierta pasiones. Sí, se trata del chocolate. Entonces... ¡dulces y felices Pascuas!


Cinco libros sobre vinos que debes conocer

En el medio existe mucha bibliografía para aficionados y profesionales que quieren aprender más sobre vinos. En esta nota te recomendamos cinco libros que te ayudarán a ampliar tus conocimientos sobre esta milenaria bebida. 

 

*Fotos tomadas de Amazon

*Fotos tomadas de Amazon

El vino de André Domine

Es considerada una de las obras más completas. A través de sus páginas introduce al lector en la historia del vino, en su elaboración, en las bodegas y en cómo debe disfrutarlo.

También hace referencia a la creación de los caldos, desde el ciclo anual de la viña hasta la moderna tecnología enológica y presenta las diferentes zonas vinícolas del mundo. Toda esta información está ilustrada con más de 1.200 fotografías y 250 mapas de las regiones productoras.

Disponible en Amazon. 

 

Viticultura, enolog�a y cata para aficionados de Manuela Mar�a L�pez

Viticultura, enología y cata para aficionados de Manuel María López

El ciclo de producción, los sistemas de elaboración, los procesos de fermentación, la clarificación, las técnicas de embotellado, la historia y la tradición del vino en el mundo son los temas principales que encontrará en este libro.

Igualmente, podrá aprender a diagnosticar las alteraciones que el vino pueda sufrir y encontrará consejos para catar vinos espumantes, blancos, rosados y tintos, además de indicaciones para cuidarlos y servirlos.

Disponible en Casa del Libro y en Amazon. 

El vino de la cepa a la copa

El vino, de la cepa a la copa de María Isabel Mijares y José Antonio Sáez

En este libro los autores ofrecen al lector información sencilla sobre el proceso del vino, desde la siembra y la cosecha de la uva, pasando por el envejecimiento y embotellado hasta que llega a nuestra mesa para degustarlo.

Este par de enólogos españoles también nos dan consejos para comprar, almacenar y catar el vino.

Disponible en Amazon. 

 

�Te cuento un vino? Enrique Lopez

¿Te cuento un vino? de Enrique López

Es un libro muy diferente a los anteriores, principalmente porque su autor, más que analizar, se propuso contar el vino. No se centra en aspectos muy técnicos, su interés está en contar, a partir de historias, anécdotas y curiosidades, el lado humano de la elaboración de este producto. Enrique López asegura que es “es un libro para que te enamores del vino”.

Disponible en Amazon y en App Store.

 

La bodega Noah Gordon

La bodega de Noah Gordon

Por último, no podía faltar una obra literaria. El novelista estadounidense Noah Gordon nos cuenta la historia de Josep Álvarez, un campesino de la región catalana de Penedés que huye a Languedoc, región del sur de Francia, donde trabajará para el viticultor León Mendes, que lo inicia en el mundo del vino.

Tras la muerte de su padre, Josep regresa a su tierra natal y se propone elaborar un buen vino en las viñas familiares que hasta entonces eran utilizadas en la producción de vinagre.

Disponible en Panamericana, Casa del Libro y Amazon. 

Los vinos llegan al fondo del mar

En la actualidad las casas vinícolas sumergen sus vinos en el océano para lograr bebidas de mayor calidad. Aquí te contamos más de esta tendencia que toma fuerza.

vinos bodegas submarinas

En 1998 se encontró un lote de champaña Diamant Bleu 1907 en un carguero derribado durante la Primera Guerra Mundial, mientras iba camino a la corte imperial del zar Nicolás II de Rusia. Cuando el lote de esta bebida fue subastado se pagaron 275 mil dólares por el mismo.

Esta y otras escandalosas ventas se dan porque las botellas de barcos naufragados conservan propiedades que las hacen digeribles y al mismo tiempo adquieren características diferentes a las de sus pares terrestres.  

Según los estudios realizados por el Laboratorio Excell Ibérica de Logroño, de La Rioja los vinos que son atesorados en lo profundo del agua se caracterizan porque:   

- Tienen mayor intensidad de color y brillo.

- Los vinos blancos tienen tonos verdosos y los tintos, azulados.

- Disminuyen los aromas herbáceos y vegetales.

- Tienen mayor intensidad, complejidad y concentración aromática.

- Se destacan los aromas primarios frutales y florales, así como la salinidad y la mineralidad.

- Los aromas de madera son más nítidos cuando los vinos han tenido crianza o contacto con este material.

Debido a esto, países como España, Italia y Francia  han empezado a crear bodegas submarinas para añejar sus vinos, e incluso otros tipos de licores como el ron, el  whisky o la cerveza.

Para turistas de todo el mundo estos sitios resultan muy atractivos. Usualmente ellos pueden disfrutar de una cata a bordo de un barco y conocer las bodegas oceánicas mientras bucean y disfrutan del paisaje marino. Incluso, algunas empresas donan parte de sus ganancias a programas para la conservación del mar y estudio del mismo, lo que hace a este plan más atractivo.

Sorprendentemente quienes más consumen este innovador producto no son los europeos, sino que el mercado se mueve mejor en países como Japón, China y, especialmente, Rusia.

 

Tres redes sociales para wine lovers

Aumenta tus conocimientos sobre vinos, comparte lo que sabes, interactúa con otros conocedores y conéctate con comunidades interesadas en aprender sobre esta bebida milenaria.

VinThink

¿Tienes un evento especial y no sabes qué vino llevar? VinThink es una red social creada en España en la que puedes valorar y opinar sobre los vinos que has probado, dejando tus notas de cata y experiencias, para que otros usuarios las puedan ver.

La plataforma cuenta con un geolocalizador que te permite conocer los vinos y eventos de la cultura vinícola que hay cerca de ti. Además, como las bodegas tienen perfiles especiales, ellas reciben en tiempo real los comentarios que tú dejes sobre sus bebidas o servicios.

 

Wine Trail Adventures

Wine Trail Adventures es una red social que te premia por visitar las bodegas de vino en Estados Unidos y te sugiere rutas según tu localización.

En esta plataforma puedes hacer check in en cada emprendimiento vinícola, calificar los vinos y así acumular puntos que luego puedes convertir en regalos. También, te permite saber si hay amigos tuyos cerca de la bodega que estés visitando.

Este sitio es ideal para que novatos y hasta enólogos conviertan la exploración del mundo del vino en aventura.

 

Vinos y recetas

Si te gusta el vino y la buena mesa, esta red social es perfecta para ti. Aquí podrás leer consejos de expertos o comentarios de otros usuarios que te ayudarán a escoger el vino que más te convenga a la hora de maridar o acompañar cualquier ocasión.

También hay miles de recetas de más de 100 países con platos de cocción rápida, media o lenta, trucos para usar los vinos, decorar la mesa y la posibilidad de subir tus recetas y consejos.

Una escapada a Sonoma

El valle de Sonoma es uno de los centros de producción de vino más importantes de California. Si vas a este lugar, te proponemos cuatro planes que van desde recorrer los viñedos hasta ver las carreras de Nascar.

Visita las bodegas de vinos

Sonoma cuenta con una gran cantidad de casas vinícolas y en cada una de ellas puedes disfrutar de una cata con sus más selectos vinos de cepas como Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Chardonnay, Riesling y Gewürztraminer.

El recorrido lo puedes realizar de manera lujosa y con mucho confort contratando un tour en limosina, que usualmente incluye el servicio de un sommelier personal quién te llevará a conocer las diversas bodegas de la región, al tiempo que resolverá todas tus dudas. Para esto te recomendamos los planes de la empres Pure Luxury.