Sal para la vida

Roja, negra, gris o rosa, las sal le agrega sabor y color la vida.

En las mesas y cocinas suele encontrarse la sal fina o la marina, pero entre los gourmets ganan terrero sales de colores que dan a las comidas un toque diferenciador y un aire de tierra lejana. Dependiendo de su origen – marina o de roca – y de la forma en que se extrae, la sal tiene diferentes texturas y presentaciones: puede venir en escamas, en cristales o granos grandes, en flor o pétalos, o fina como la que usamos en tradicionalmente en la mesa.  Por todo esto, la sal retoma su valor ancestral, cuanto costaba su peso en oro.

Sal roja
Esta sal de origen hawaiano obtiene su color por la arcilla volcánica que se encuentra en los pozos donde se unen los ríos con el mar. Con ella pueden sazonarse carnes y pescados, obteniendo un sabor similar al de los frutos secos.

Sal rosa
Procede de minas subterráneas en el Himalaya y su sabor es amargo y su granos duros. También existe sal rosa del Perú, que se extrae en los Andes de las aguas que brotan de un océano que hace millones de años quedó atrapado bajo tierra y con la mismas técnicas que empleaban los incas, a diferencia de la sal Himalaya, su sabor es suave y un poco dulce.

Sal negra
Esta sal de la India debe su color al azufre que contiene por su origen volcánico, es fina y su sabor es menos fuerte que el de la sal tradicional. También se encuentran sales negras artificiales que se logran de combinar la sal marina con carbón activado, que se emplean en platos de restaurantes gourmet por su brillo y sabor diferenciado.

Flor de Sal de Guérande
Se le conoce como el caviar de las sales y se extrae en la desembocadura del río Loira en Francia. Es de color grisáseo y tiene un leve sabor a violetas. Su método de recolección es bastante artesanal y sólo puede hacerse en verano, cuando el calor del sol permite que se evapore el agua marina. Se emplea en ensaladas y sobre alimentos ya preparados, como carnes y pescados.

Mezclas gourmet
a fusión de sabores también está en auge en los saleros. Por eso es posible encontrar en el mercado mezclas listas que combinan con la sal con pimienta, limón, hierbas provenzales, jengibre, pimentón, y otras más exclusivas que contienen pétalos de rosa, lavanda, wasabi o trufas.